
AvaTrade anunció el 9 de octubre, desde Dublín, que acordó la compra de FXCM, o más precisamente de la mayor parte de su negocio y de su marca, sin revelar el precio ni detallar qué entidades del grupo entran en la operación. La noticia llega tres días después de que Trade Nation acordara quedarse con la cartera británica de FXCM, lo que convierte esta transacción en la última pieza de una venta que se viene haciendo por partes.
Fundada en Nueva York en 1999, FXCM fue una de las primeras firmas en llevar el mercado de divisas al trader minorista a través de internet y llegó a cotizar en la Bolsa de Nueva York en 2010. Su historia reciente, sin embargo, empieza el 15 de enero de 2015, cuando el Banco Nacional Suizo eliminó el tope del franco frente al euro y los clientes de FXCM acumularon saldos negativos cercanos a 225 millones de dólares.
Leucadia, la sociedad que hoy se llama Jefferies Financial Group, entró ese mismo mes con un préstamo de rescate de 300 millones de dólares que con los años terminó convertido en participación en el capital. En septiembre de 2023, tras el impago de la matriz de FXCM, Jefferies ejecutó la garantía, se quedó con el 100% del negocio y lo rebautizó como Stratos.
La salida de Jefferies empezó por el Reino Unido, donde Trade Nation, broker de spread betting y CFD regulado por la FCA, acordó el 6 de octubre adquirir la cartera de clientes de Stratos Markets Limited, la entidad que operaba FXCM y Tradu en ese mercado. Con la compra de FXCM por parte de AvaTrade, el banco de inversión se desprende de la mayor parte de lo que le quedaba en el trading minorista.
Ninguno de los dos comunicados incluye las cifras que permitirían ponerle precio a la operación, como el número de cuentas activas, el capital de clientes que cambia de manos, los ingresos de FXCM o las licencias que forman parte del acuerdo. AvaTrade se limita a señalar en su comunicado oficial que los clientes "relevantes" de FXCM tendrán acceso a sus plataformas, una palabra que deja abierto cuántos de ellos quedan dentro del perímetro.
En una adquisición de este tipo el trabajo de verdad empieza después de la firma, cuando hay que trasladar cuentas, historiales y hábitos de operación de una plataforma a otra sin que el trader perciba el cambio. Los clientes de FXCM llevan años usando Trading Station, la plataforma propia de la marca, además de MetaTrader, así que cada fricción en esa migración se va a pagar en cuentas que dejan de operar.
AvaTrade presenta la compra de FXCM como un paso más en una estrategia que incluye el reciente lanzamiento de su plataforma de trading con inteligencia artificial. Su CEO, Daire Ferguson, la describe como la suma de la presencia de mercado de FXCM con la tecnología del grupo, una lectura coherente con la consolidación de brokers de CFD que esta semana dejó dos operaciones sobre un mismo activo. Aun así, en una industria que menciona la IA en cada comunicado, la forma más rápida de crecer sigue siendo comprar carteras de clientes construidas hace dos décadas.
AvaTrade llega a esta operación con infraestructura regulada en América Latina, porque desde agosto de 2024 cuenta con autorización de la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) para ofrecer CFD, futuros y opciones, además de una dirección regional dedicada a la región. Ninguno de los comunicados permite saber cuántos clientes de FXCM hay en América Latina, aunque si una parte de esa base habla español, la licencia de AvaTrade en Colombia le ofrece un destino que antes no existía dentro del mismo grupo.
AvaTrade no ha dicho cuánto paga por una marca que llega sin su negocio británico ni qué entidades incluye el acuerdo, algo que quizá nunca haga público. La cifra que sí va a poder medirse está a doce meses de distancia, cuando se sepa cuántos de los traders que hoy abren Trading Station siguen operando dentro del grupo y si el nombre FXCM sigue apareciendo en la pantalla o queda solo en los libros contables.