
La CFTC publicó el 12 de agosto una advertencia dirigida al detalle más comercial de los mercados de predicción, que son los programas con los que las plataformas pagan a sus participantes por operar. La Carta 26-23, emitida por la División de Supervisión de Mercados, recuerda a los designated contract markets qué información deben incluir cuando autocertifican un programa de market maker, de liquidez o de incentivos. El regulador afirma haber observado un aumento de presentaciones deficientes, sobre todo en las vinculadas a contratos de eventos.
El mecanismo es conocido para cualquiera que haya presentado algo ante la CFTC. Bajo la Regla 40.6, una plataforma puede autocertificar el programa y esperar un período de revisión de diez días hábiles antes de lanzarlo. La advertencia aclara que cualquier cambio material posterior, sea en la estructura económica, en las obligaciones de los participantes, en los productos cubiertos, en la elegibilidad o en la duración, exige una presentación nueva y no un suplemento. El reloj vuelve a empezar. El personal recomendó además revisar los programas de incentivos ya certificados y enviar las modificaciones que correspondan antes del 14 de septiembre.
El anexo del documento funciona como lista de verificación. Propósito y duración, contratos cubiertos, obligaciones de cotización y de permanencia en el mercado, umbrales mínimos de volumen, monto exacto de cada compensación, si los pagos tienen tope o son ilimitados y criterios objetivos de selección de participantes. Cuando un programa admite varias combinaciones de incentivos, el análisis de cumplimiento debe hacerse sobre la aplicación más generosa posible.
La parte sustantiva es la que importa. El personal identificó dos diseños que considera problemáticos por sí mismos. Los premios por volumen con escalones pronunciados o bonos por umbral empujan a operar únicamente para alcanzar la meta, lo que eleva el riesgo de wash trading, es decir, operaciones entre cuentas del mismo participante que inflan el volumen sin transferir riesgo real. Los programas de market maker que aseguran ganancias netas o cubren pérdidas mediante pagos fijos y rebates chocan además con la prohibición de garantizar resultados que ya existe en la Regla 1.56.
El segundo bloque es el de acceso imparcial, códigos de descuento secretos, bonos de retención ofrecidos de forma selectiva, accesos VIP o anticipados sin divulgación formal, datos de mercado o acceso a la API más rápidos para algunos participantes. Los sorteos, las ruletas y cualquier recompensa determinada por azar en lugar de por métricas de desempeño definidas quedan marcados como incompatibles con la obligación de tratar por igual a los participantes de una misma categoría.
La responsabilidad tampoco termina en la plataforma. Cuando los incentivos se entregan a través de afiliados o intermediarios, el mercado sigue siendo responsable de que esos beneficios lleguen efectivamente al cliente final. Las salvaguardas sugeridas incluyen limitar los premios a órdenes no discrecionales, exigir a los intermediarios registros que respalden cada orden calificada y revisar de forma periódica los accesos otorgados. Para una industria donde el modelo de IB es la vía de distribución principal en buena parte de los mercados emergentes, esa línea es la más cara de implementar.
Hay un punto que la advertencia trata con particular cuidado. Cuando el market maker es filial o subsidiaria de la propia plataforma, el operador tiene un incentivo financiero directo para fijar términos que favorezcan a su afiliada. La Comisión ya adelantó en una propuesta normativa de agosto que ese arreglo comprometería la obligación de minimizar conflictos de interés.
El contraste con América Latina cuesta ignorarlo. Mientras Washington define si un programa de rebates debe tener tope o si el sorteo de un premio rompe el acceso imparcial, la región todavía discute si los mercados de predicción pueden existir. Brasil bloqueó en abril alrededor de veintisiete plataformas, entre ellas Kalshi y Polymarket, mediante la Resolución 5.298 del Consejo Monetario Nacional, que prohíbe derivados atados a eventos deportivos, políticos o culturales. Coljuegos, la autoridad colombiana del juego, ha ordenado el bloqueo de sitios de esta categoría y calificó públicamente al sector como apuestas disfrazadas de analítica.
Para quien opera del lado de la infraestructura, la advertencia va más allá de los mercados de predicción. El propio documento aclara que los mismos requisitos aplican a cualquier otro derivado listado en un mercado designado, lo que convierte este texto en la referencia práctica más detallada que existe hoy sobre incentivos dentro de la regulación de derivados estadounidense. La industria de CFDs lleva dos décadas construyendo bonos por volumen, rebates escalonados y programas VIP sin que ningún regulador se tomara el trabajo de describirlos con esta precisión. Ahora el texto existe. Falta ver quién lo lee primero en la región, si los equipos de compliance de las plataformas que quieren entrar o los reguladores que todavía debaten si el producto es un derivado o una apuesta.