
Kalshi empezó a operar el 10 de septiembre perpetuos sobre oro y plata, disponibles las 24 horas y aprobados por la CFTC esa misma semana. Son los primeros contratos perpetuos fuera de cripto que reciben el visto bueno del regulador estadounidense y llegan tres meses y medio después de que la empresa estrenara su perpetuo sobre bitcoin.
Un perpetuo es un futuro sin fecha de vencimiento. No hay entrega de metal ni hace falta renovar la posición cada trimestre, porque el precio se mantiene pegado al spot mediante la funding rate, un pago periódico entre los traders con posiciones largas y cortas que corrige cualquier desvío del contrato. Según la documentación del producto, el apalancamiento máximo es de 15,2 veces en oro y de 7,7 en plata, con posiciones desde un dólar.
La empresa vende los perpetuos sobre oro como la alternativa barata a los futuros tradicionales, que obligan a pagar la renovación, y a los ETF, que cobran comisión de gestión y no ofrecen apalancamiento. Sus propias cifras dicen que los perpetuos cripto acumulan 44.000 millones de dólares de volumen nocional desde mayo. La empresa ya solicitó perpetuos sobre índices bursátiles estadounidenses, cobre y divisas.
Capital.com reportó 1,13 billones de dólares de volumen de clientes en el segundo trimestre, con el oro como instrumento más operado y un 42,4% del total, según sus propias cifras. Son unos 479.000 millones en oro en tres meses y en un solo broker, casi once veces los 44.000 millones que Kalshi acumula en perpetuos cripto desde mayo.
Para cualquiera que haya operado un CFD de oro la estructura resulta familiar, porque una posición apalancada, sin vencimiento, liquidada en efectivo y con un costo periódico por mantenerla abierta es lo que la industria ofrece sobre XAUUSD desde hace años. La diferencia está del otro lado del contrato. En el CFD el costo de financiamiento lo fija el broker, mientras que en el perpetuo la funding rate circula entre los propios traders y la contraparte final es la cámara de compensación de Kalshi.
Como el CFD está prohibido para el cliente minorista en Estados Unidos, lo que Kalshi presenta como novedad es la llegada a ese mercado de una exposición que el resto del mundo contrata hace tiempo a través de un broker. Que haya elegido el oro para su primer perpetuo fuera de cripto confirma lo que cualquier mesa de CFD ya sabe sobre dónde está la demanda.
La bolsa que más tiene en juego es CME, que demandó a la CFTC el 18 de junio para anular la aprobación del perpetuo sobre bitcoin. Su argumento es que un contrato sin vencimiento y con pagos periódicos entre las partes encaja en la definición legal de swap. El pago periódico al que se refiere es precisamente la funding rate.
La CFTC pidió el 2 de septiembre que se desestime el caso por falta de legitimación, con plazo para la respuesta de CME hasta el 2 de octubre. La política que acompañó la orden de mayo hablaba de activos digitales, así que con el oro la discusión entra de lleno en el negocio de metales de COMEX.
La Resolución 5.298 del Consejo Monetario Nacional, vigente en Brasil desde mayo, prohibió los derivados sobre deportes, política y entretenimiento y terminó con el bloqueo del sitio de Kalshi, aunque el mismo texto incluye los precios de materias primas entre los referenciales permitidos. Los perpetuos sobre oro caen justo en la categoría que la regulación de derivados en Brasil dejó abierta.
Desde marzo, los clientes de Clear con cuenta internacional en XP acceden a contratos de Kalshi sobre indicadores económicos, operados por la entidad estadounidense a través de la interfaz de la corretora, un esquema que siguió en pie después de la norma. Ninguna de las dos empresas dijo que los perpetuos vayan a sumarse a ese menú. El anuncio de Kalshi está escrito para el inversor estadounidense y no menciona cuentas internacionales.
Para quien opera un broker en la región, lo que conviene seguir es la secuencia de Kalshi, que empezó con eventos, pasó a cripto y ahora entra en metales, con índices y divisas esperando aprobación. Contrato por contrato, se parece bastante al catálogo de una plataforma de CFDs armado dentro de una bolsa regulada.
Si la clasificación de la CFTC sobrevive a la demanda de CME, el cliente latinoamericano que hoy opera oro con su broker podría terminar comparando dos versiones del mismo producto, aunque nadie sabe todavía qué va a pesar más en esa comparación, el apalancamiento que ofrece cada una o el regulador que responde por la cuenta.