
Intercontinental Exchange (ICE), dueño de la Bolsa de Nueva York, listará futuros de ganado y de cerdo a partir del 7 de diciembre, sujeto a revisión regulatoria, en un mercado que CME Group domina desde los años sesenta. El aviso oficial de ICE Futures U.S., publicado el 13 de octubre, detalla cuatro contratos, dos de ganado en pie (uno con entrega física y otro con liquidación financiera), uno de ganado de engorde y uno de cerdo magro.
El contrato de entrega física es el que convierte el lanzamiento en un desafío directo, porque copia el tamaño, el horario de negociación y los meses de vencimiento del contrato de CME. Una empacadora de carne o un fondo que hoy cubre su riesgo en Chicago podría replicar la misma posición en ICE sin rediseñar su operación, lo que abre una competencia entre ICE y CME por la misma liquidez. Los otros tres contratos se liquidan en efectivo, sin entrega de animales.
La oportunidad que ICE identificó tiene que ver con la migración de CME a Google Cloud, que traslada su motor de emparejamiento (el sistema que cruza las órdenes de compra y venta) a una región privada de la nube. El plan original movía los mercados ganaderos de forma temporal a Dallas en el cuarto trimestre de 2026, antes de su destino final en Chicago, una escala intermedia que inquietó a market makers y a parte del sector agropecuario.
CME dio marcha atrás el 12 de octubre, un día antes del anuncio de ICE, con el argumento de que su nuevo centro de datos en Aurora, Illinois, avanza más rápido de lo previsto. Los mercados ganaderos migrarán directamente desde Aurora a finales de 2027, mientras Dallas queda solo como sitio de recuperación ante desastres. ICE, por su parte, asegura que recibió una demanda considerable de clientes que buscaban una alternativa creíble a lo que siempre fue una sola opción para el ganado.
El inventario de ganado de Estados Unidos está en su nivel más bajo en 75 años, después de una sequía prolongada y del cierre de la frontera al ganado mexicano por el gusano barrenador. Esa escasez llevó los futuros de ganado en pie a máximos históricos este año. La volatilidad del contrato más activo tocó su pico a finales de 2025 y se ha mantenido alta desde entonces, al punto de que algunos operadores prefirieron salirse del mercado.
ICE ya intentó una jugada parecida en 2012, cuando lanzó futuros de maíz, trigo, soya, harina de soya y aceite de soya con negociación electrónica de 22 horas. CME respondió en cuestión de semanas ampliando su propio horario y, meses después, compró la Kansas City Board of Trade por 126 millones de dólares, con lo que la liquidez de granos se quedó en Chicago. Aquellos contratos de ICE se liquidaban en efectivo contra el precio de cierre de la CBOT, es decir, dependían del precio que fijaba su competidor.
El contrato físico de ahora intenta formar su propio precio en lugar de tomarlo prestado, aunque el calendario juega en contra. El primer vencimiento listado del ganado en pie con entrega física es junio de 2027, mientras que el ganado de engorde y el cerdo magro arrancan en marzo y febrero de ese año. La prueba real de liquidez para los futuros de ganado de ICE llegará meses después del lanzamiento, tiempo de sobra para que CME ajuste tarifas e incentivos.
Brasil es el vínculo más concreto con América Latina, porque cada vez vende más carne a Estados Unidos. Las exportaciones de carne bovina de Brasil a ese mercado sumaron 240.975 toneladas entre enero y agosto, un 37,2% más que en el mismo período del año anterior, según datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex) citados por S&P Global. Los frigoríficos brasileños cubren su ganado local con el contrato de boi gordo de B3, pero venden a un mercado cuya referencia de precio podría terminar repartida entre dos bolsas.
Desde el lado operativo, listar un contrato es la parte más sencilla del proceso, porque lo que decide su futuro es si los market makers aceptan cotizar en dos bolsas a la vez y si los clientes comerciales mueven coberturas que llevan décadas en Chicago. Eso requiere incentivos y una razón de peso para cambiar, en una industria donde bastó con anunciar la mudanza de unos servidores para que un competidor viera la puerta abierta.
CME ya retiró la razón más visible para irse cuando canceló la escala en Dallas. Queda por saber si la demanda que ICE dice haber recibido era por una alternativa real o por una queja que se resolvió un lunes.