
El IPO de Kraken no va a ocurrir antes del segundo trimestre de 2027, según reportó CoinDesk el 2 de septiembre citando a dos personas al tanto del proceso. Payward, la matriz del exchange, mantiene desde el 19 de noviembre de 2025 un borrador confidencial de registro bajo revisión de la SEC, sin prospecto público, sin plaza de cotización, sin ticker y sin rango de precio. Un vocero de Kraken declinó comentar. La fecha ya se había movido dos veces, aunque esta es la primera con un trimestre nombrado.
Payward levantó 800 millones de dólares en noviembre de 2025 a una valuación de 20.000 millones, con 200 millones de Citadel Securities adentro, y presentó el borrador un día después. En marzo pausó la preparación. En abril, Deutsche Börse compró el 1,5% de la compañía por 200 millones en una operación secundaria que implicó una valuación de 13.300 millones, un tercio menos, y de la que Payward no recibió un solo dólar porque se trataba de acciones existentes. En mayo la empresa volvió a buscar capital fresco a 20.000 millones. El IPO de Kraken necesita una referencia de precio que se sostenga, y el mercado privado le entregó dos separadas por cinco meses y por un tercio del valor.
Los números del segundo trimestre acotan la discusión. Los ingresos ajustados fueron de 508 millones de dólares, 17% más que un año atrás y prácticamente idénticos a los 507 millones del trimestre anterior. El volumen total operado en la plataforma cayó a 310.000 millones, un retroceso que la compañía sitúa en 13%. El EBITDA ajustado quedó en 23 millones frente a 79,7 millones del mismo trimestre de 2025, según la carta a accionistas que reportó Bloomberg, lo que deja un margen de 4,5% sobre esos 508 millones de ingresos.
Que la facturación aguante mientras el volumen retrocede se explica por la mezcla. Los ingresos por activos y otras líneas pasaron de 55% a 60% del total, las cuentas financiadas subieron 42% hasta 6,6 millones y los activos de clientes en la plataforma se ubicaron en 40.000 millones. Kraken define cuenta financiada como cualquiera con saldo mayor a cero, de modo que ese promedio de poco más de 6.000 dólares por cuenta describe una base minorista amplia y liviana.
El motor de ese crecimiento tiene nombre propio. xStocks, el marco de acciones tokenizadas que Payward opera a través de una emisora radicada en Jersey, acumula más de 40.000 millones de dólares de volumen desde junio de 2025, con más de 200.000 tenedores y una cobertura que ya supera los 500 valores en más de 110 países. Los xStocks no están disponibles para residentes de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá ni Australia.
El 1 de septiembre, un día antes de que se conociera la nueva fecha, Payward anunció junto a la Bolsa de Londres la tokenización de las 100 mayores empresas listadas allí, con la intención de negociarlas en LSE 24 sujeto a aprobación regulatoria. Los inversionistas británicos tampoco pueden comprar esos tokens. La compañía está armando el catálogo de acciones tokenizadas del Reino Unido para todos menos para el Reino Unido, mientras el IPO de Kraken apunta a una plaza estadounidense con una historia de crecimiento cuyo producto más dinámico tampoco se le puede vender a un estadounidense.
En América Latina esa asimetría deja de ser una curiosidad regulatoria. Kraken atiende a los clientes argentinos a través de Payward Trading Limited, sucursal argentina, registrada como Proveedor de Servicios de Activos Virtuales ante la Comisión Nacional de Valores, y habilitó depósitos en pesos en mayo, además de vías de depósito en moneda local en México. En abril, Bitso lanzó xStocks en Argentina con diez instrumentos, entre ellos AAPLx, NVDAx y SPYx, distribuyendo el producto de Payward sobre su propia base de clientes. Para un usuario en Buenos Aires, la alternativa tradicional supone abrir cuenta afuera, esperar la aprobación, resolver el cambio de moneda y operar únicamente en horario de Nueva York.
Lo que xStocks captura es el costo de acceso a renta variable estadounidense que las casas locales nunca terminaron de bajar, un problema identificado hace más de una década y resuelto por un exchange cripto con una emisora en Jersey y una aplicación de teléfono. Payward, mientras tanto, va a tener que explicarle a un inversionista de Nueva York por qué su línea de mayor crecimiento se vende en Buenos Aires y no en su propia ciudad. Ese argumento no está escrito en ningún documento público, y hasta el segundo trimestre de 2027 nadie está obligado a escribirlo.