
Coinbase obtuvo la licencia AFSL (Australian Financial Services Licence) en Australia, lo que le permitirá ofrecer perpetuos de acciones y derivados dentro de un marco regulatorio equivalente al que rige a cualquier proveedor tradicional de servicios financieros en el país. No es una licencia cripto específica. Es la misma habilitación que usan los brokers convencionales, con todos sus requisitos de conducta, divulgación, gobernanza y protección al consumidor.
El movimiento forma parte de una estrategia más amplia que Coinbase viene ejecutando desde hace meses. El exchange ya lanzó contratos perpetuos sobre acciones estadounidenses para usuarios fuera de EE.UU. el mes pasado, ofreciendo exposición apalancada y liquidada en efectivo a índices y acciones de gran capitalización a través de Coinbase Advanced para retail y Coinbase International Exchange para instituciones. La expansión en Australia es la siguiente pieza operativa de esa misma arquitectura.
La AFSL somete a Coinbase a las mismas obligaciones que aplican a cualquier entidad financiera regulada, sin distinción por tipo de activo. Eso incluye exigencias de conducta de mercado, transparencia en la relación con el cliente y estándares de gobernanza interna. La compañía también ha estado contratando localmente en legal, compliance, marketing y operaciones, incorporando talento proveniente de industrias reguladas.
El contexto regulatorio australiano está cambiando. El Corporations Amendment Bill 2025, que modifica el marco legal para activos digitales, fue aprobado por ambas cámaras del Parlamento el 1 de abril y aguarda sanción real. El proyecto entraría en vigencia doce meses después de esa sanción, lo que significa que la industria tiene un plazo definido para adaptar sus operaciones. Coinbase se posiciona antes de que ese reloj empiece a correr.
El mercado australiano no es irrelevante para este tipo de producto. Según el Independent Reserve Cryptocurrency Index, alrededor del 33% de los australianos tiene exposición a criptomonedas, un punto porcentual más que en 2025, y la proporción que usa cripto para pagos de bienes y servicios también está creciendo. Son datos que justifican la inversión en infraestructura regulatoria local.
En septiembre, Coinbase y OKX habilitaron servicios para fondos de jubilación autoadministrados (SMSF), permitiendo que individuos incluyan cripto en sus ahorros de retiro. La AFSL cierra el círculo de esa expansión hacia el mainstream financiero australiano, desde el ahorro individual hasta los derivados de acciones.
Para los brokers tradicionales que operan en Australia, esto define mejor el competidor que están enfrentando. Coinbase no viene a vender solo Bitcoin. Viene con una oferta multi-activo, una licencia completa y una escala de distribución que los brokers convencionales no replican fácilmente. La pregunta que queda sin respuesta clara es si el Corporations Amendment Bill, cuando entre en vigencia, va a nivelar el campo de juego o va a crear nuevas fricciones regulatorias que Coinbase ya está adelantándose a absorber.