
CME Group registró las primeras operaciones de sus futuros de zinc con precio duty-paid en Estados Unidos. Glencore y Trafigura las ejecutaron el 20 de agosto en CME Globex, para entrega de septiembre. Dos comercializadoras de materia prima física abrieron el contrato, sin participación financiera en la primera impresión.
El contrato no es nuevo en sentido estricto. Los futuros de zinc de CME Group ya cotizaban en COMEX bajo el código ZNC. Lo que la bolsa hizo a finales de marzo de 2026 fue modificarlos para reflejar el precio duty-paid estadounidense, después de que sus clientes pidieran una herramienta para gestionar la dinámica de precios local. Sigue siendo un instrumento de entrega física de 25 toneladas métricas, listado bajo las reglas de COMEX. Lo que cambió es la referencia, que ahora incorpora el arancel y los costos de internación, algo que separa el precio estadounidense del precio global.
Jin Hennig, responsable global de metales de CME Group, encuadró el lanzamiento en términos de fragmentación geopolítica y señales regionales de precio. La versión operativa del argumento es más simple. Cuando la política comercial mueve el costo de ingresar metal al país, la referencia global deja de servir como cobertura de riesgo en metales para quien compra en Ohio, porque ese comprador necesita cubrirse contra el precio que efectivamente paga.
Aquí la historia deja de ser solo estadounidense. Según el U.S. Geological Survey, Perú suministró el 50% de los concentrados de zinc que Estados Unidos importó entre 2021 y 2024, por delante de Canadá con 19% y Turquía con 18%. En metal refinado, México aportó el 15% y Perú el 8%. La producción de zinc en Perú alcanzó 1,5 millones de toneladas en mina durante 2025 sobre un total mundial estimado de 13 millones, lo que ubica al país como segundo productor global detrás de China. México sumó 780.000 toneladas y Bolivia 500.000, de modo que entre los tres explican más de una quinta parte de la producción mundial.
La consecuencia es directa. El zinc que sale de las minas de Pasco o de Zacatecas y termina galvanizando acero en Estados Unidos tiene ahora una referencia de precio que incluye el arancel y que se forma en COMEX. Los productores latinoamericanos venden contra ese número aunque no operen el contrato.
CME Group acompañó el anuncio con cifras de sus otros productos regionales, donde conviene detenerse. El acero HRC estadounidense promedia 1.483 contratos diarios en lo que va del año, un récord, mientras el HRC europeo se queda en 360. La suite de primas regionales de aluminio tuvo su mejor año en 2025 con 864 contratos por día. Los futuros de cobre, en cambio, promediaron 107.000 contratos diarios en el primer semestre de 2026, un 12% más que un año antes. Un récord en la franja regional del mercado de metales industriales equivale a menos del 1% del volumen que mueve el contrato insignia.
La industria de CFDs lleva años vendiendo metales como una sola línea del menú, un símbolo llamado Zinc atado a un precio global, mientras el mercado subyacente se fragmenta en referencias regionales que se mueven distinto. CME Group sostiene que fue el primero en introducir productos regionales en metales industriales, acero y metales para baterías. Del lado minorista la adopción va varios pasos atrás, más por inercia de catálogo que por falta de demanda del cliente.
El asunto tampoco es abstracto para un broker con base de clientes latinoamericana. México es el segundo proveedor de metal refinado a Estados Unidos y Perú el principal proveedor de concentrado, mientras los futuros de zinc que reflejan el valor real de esos flujos ya no son los mismos que aparecen en la mayoría de las plataformas minoristas. Un trader en Lima que sigue el zinc mirando la referencia global está mirando otro mercado, uno que se parece bastante al suyo hasta el día en que deja de parecerse.
Falta ver cuántos meses pasan antes de que alguien en un equipo de producto note que el símbolo dejó de coincidir con el mercado que dice replicar.