
Charles Schwab terminó de abrir Schwab Crypto a todos sus clientes en Estados Unidos, que ya pueden comprar y vender bitcoin y ether directamente desde su cuenta. El presidente ejecutivo, Rick Wurster, lo anunció a los analistas el 15 de octubre, el mismo día en que la empresa presentó sus resultados del tercer trimestre, después de un despliegue por etapas que había comenzado en mayo.
El precio es claro y se ve en cada orden, porque Schwab cobra 0,75% del monto de cada operación, así que una compra de 10.000 dólares cuesta 75 dólares. La cuenta la abre Charles Schwab Premier Bank, un banco del grupo, que la enlaza a la cuenta de inversión del cliente. La propia empresa aclara que las criptomonedas no tienen la protección que cubre a las acciones ni el seguro de depósitos bancarios.
En el resto de sus operaciones Schwab gana cada vez menos por orden, porque en el trimestre sus clientes hicieron 44% más operaciones diarias que un año antes, mientras los ingresos por negociación subieron solo 16%. Cada operación le dejó en promedio 1,69 dólares, frente a 2,11 dólares un año antes.
La razón principal es que la mayoría de las compras de acciones y fondos cotizados no paga comisión desde 2019. Schwab cobra en las opciones y recibe un pago de los creadores de mercado que ejecutan las órdenes de sus clientes, pero ese ingreso se reparte entre millones de operaciones que no cuestan nada.
Por eso la negociación representó apenas el 16% de los ingresos del trimestre, que fueron récord. El grueso viene de otro lado, sobre todo de los intereses que Schwab gana con el efectivo que sus clientes dejan sin invertir y de las comisiones por administrar sus activos. Para la empresa, un cliente vale más por el dinero que mantiene en la cuenta que por las órdenes que envía.
El cripto le sirve a Charles Schwab por los dos lados, porque trae saldo nuevo a la cuenta y además paga una comisión por operación muy por encima del promedio que hoy deja una orden de acciones. Wurster dijo que los clientes pronto podrán transferir a Schwab las criptomonedas que tienen en otras plataformas y que antes de fin de año llegarán tres monedas más, que la empresa ya había identificado como Solana, Avalanche y Chainlink.
Schwab, que detalla casi cada línea de su negocio en sus reportes, todavía no ha revelado volumen, ingresos ni número de cuentas de criptomonedas, después de cinco meses de lanzamiento parcial.
Wurster también explicó que la empresa construirá en los próximos 12 a 18 meses una oferta de mercados de predicción sobre eventos financieros. Según dijo, Schwab se mantendrá lejos de las apuestas deportivas, que es donde hoy se concentra la actividad.
El servicio solo está disponible en 48 estados, sin Nueva York ni Luisiana, mientras que en territorios estadounidenses y fuera del país no se ofrece. Por eso los inversionistas latinoamericanos que Schwab atiende desde su oficina internacional en Coral Gables, Florida, quedan fuera por ahora.
Para quien opera una corredora en la región, lo primero que salta es el precio, porque Schwab muestra la comisión en cada orden, algo que la industria de contratos por diferencia rara vez hace porque prefiere incluir el costo en el diferencial. También importa la dirección del flujo, ya que durante meses el tema fue la entrada de las plataformas de cripto al terreno de las corredoras, mientras que ahora es la firma de corretaje más grande de Estados Unidos la que entra al terreno del cripto.
Con 40,3 millones de cuentas activas, a Schwab le basta que una parte pequeña de sus clientes compre cripto para que ese 0,75% pese en sus números. ¿Cuántas corredoras de la región podrían cobrar una comisión así de visible sin perder al cliente?