
Capital.com acordó quedarse con la cartera de clientes de FxPro en Europa, formada por las cuentas que FxPro atiende desde su entidad en Chipre. Esos clientes pasarán de FxPro Financial Services Ltd a Capital Com Group Ltd, la filial europea de Capital.com, que también está regulada por la Comisión de Bolsa y Valores de Chipre (CySEC). Ninguna de las dos empresas reveló el precio ni cuántas cuentas incluye el acuerdo.
La operación entre Capital.com y FxPro llega justo después de una semana en la que la consolidación de brokers de CFD ganó velocidad. El 6 de octubre, Trade Nation anunció la compra de la cartera británica de FXCM, con la transferencia prevista para finales de noviembre. Tres días después, AvaTrade acordó adquirir la mayor parte del negocio y de la marca de FXCM, también sin cifras públicas.
El filtro de entrada define buena parte del valor real de la cartera de clientes de FxPro, porque solo pasarán quienes superen los controles de onboarding y de riesgo de Capital.com. Cada cuenta será evaluada con las reglas propias del comprador sobre categorización, mercado objetivo, KYC y conveniencia, la prueba que exige la normativa europea para confirmar que el cliente entiende el producto que va a operar. La transferencia de clientes también requiere el aval de CySEC al cambio de control y a la elegibilidad de esas cuentas, así que la cartera que se compra y la que finalmente llega pueden ser dos números distintos.
El acuerdo encaja en la expansión de Capital.com en Europa, donde tiene presencia desde 2017 con su base en Chipre. A finales de septiembre lanzó la inversión directa en más de 2.280 acciones y ETF, sin comisión, para clientes elegibles de casi todo el Espacio Económico Europeo. En 2023 ya había comprado la cartera de OvalX, la antigua ETX Capital, como complemento de un crecimiento que la empresa describe como mayormente orgánico.
Según sus propias cifras, Capital.com registró 1,13 billones de dólares en volumen de clientes durante el segundo trimestre de 2026. Medio Oriente aportó el 57,2% de ese total y Europa el 21,7%, una proporción que una cartera comprada ayuda a subir sin pasar por todo el embudo de captación.
Del lado de FxPro, su director de operaciones, Peter Aust, describió la venta como un ajuste de estructura y aseguró que el negocio chipriota no tiene un peso significativo dentro del grupo. FxPro conserva su licencia de la FCA británica, además de la misma propiedad y la misma dirección, mientras que, según Aust, la gran mayoría de su crecimiento de los últimos años vino de fuera de Europa.
Quien opera con FxPro desde América Latina no verá cambios inmediatos, porque esos clientes se atienden desde entidades del grupo que están fuera de la Unión Europea. El acuerdo sí alcanza a los clientes del Espacio Económico Europeo, España entre ellos, que cambian de broker sin cambiar de regulador.
En Europa, donde ESMA limita desde 2018 el apalancamiento a 30 a 1 en las divisas principales y restringe los incentivos para captar clientes minoristas, conseguir una cuenta nueva cuesta caro, mientras que comprarla ya verificada suele salir más barato. Esa lógica explica buena parte de las operaciones de las últimas semanas en la industria.
Aun así, el valor de la cartera de clientes de FxPro se mide con datos que ninguna de las dos empresas publicó, como cuántas cuentas están activas y cuánto capital de clientes hay detrás de ellas. Toda migración entre plataformas tiene además un costo de retención que no aparece en el anuncio, porque el trader que llevaba años con unas condiciones conocidas ahora tiene que decidir si se queda.
El número que va a decidir si la compra salió barata es cuántos de esos clientes siguen operando seis meses después de la migración, aunque probablemente nunca se publique. Con FXCM repartida entre dos compradores y FxPro sin su cartera europea, ¿cuántos otros brokers en Chipre están haciendo hoy la misma cuenta?