
La caída de Revolut de este martes 20 de octubre dejó a clientes en varios países europeos sin acceso a la app y, en muchos casos, sin poder pagar con la tarjeta física en comercios. La compañía confirmó en X una interrupción en varias funciones y aseguró que el dinero y los datos de sus clientes estaban a salvo. Según City AM, Downdetector registró un pico de más de 1.500 reportes alrededor de las 8 de la mañana, con usuarios del Reino Unido, Francia, España, Irlanda y Rumania.
La página de estado de Revolut llegó a mostrar 31 servicios parcialmente no disponibles, según el recuento de TheJournal.ie, entre ellos los pagos con tarjeta, las transferencias y los retiros en cajeros. Yahoo Finance UK destacó que las tarjetas también dejaron de funcionar en tiendas físicas, de modo que el cliente se quedó sin alternativa mientras la app estaba fuera. Pasado el mediodía en Londres, su página de estado seguía mostrando 30 servicios parcialmente no disponibles en el Reino Unido y la compañía no había confirmado la recuperación.
Esa misma madrugada, Google Cloud reportó un incidente en europe-west2, su región de Londres, iniciado a las 23.08 hora del Pacífico del 19 de octubre (6.08 UTC del día 20). En su última actualización lo atribuyó a un evento eléctrico en la zona europe-west2-b, ya mitigado, y estimó la recuperación hacia las 6 de la mañana del Pacífico. Una persona al tanto del asunto le dijo a Reuters que la caída de Revolut estaba relacionada con esa interrupción, mientras un portavoz de la compañía la atribuyó a la falla de un proveedor externo sin nombrarlo, según Rankia.
La conexión tendría lógica, porque Revolut amplió en septiembre de 2025 su alianza con Google Cloud con un acuerdo plurianual de varios millones de dólares para sostener sus sistemas globales. El comunicado de entonces prometía un rendimiento sin interrupciones aunque la base de clientes creciera de forma exponencial. Hoy esa base supera los 80 millones de clientes personales y los 800.000 empresariales, con unos 13 millones estimados en el Reino Unido y más de seis millones en España.
Para quien dirige una plataforma financiera, el dato más útil del reporte de Google está en la solución alternativa, que sugiere a los clientes afectados mover sus cargas a otra zona o región disponible. Una zona de disponibilidad es un bloque de centros de datos con energía y red propias, y repartir los sistemas críticos entre varias es la forma estándar de sobrevivir a un corte así. La recomendación deja claro dónde vive la decisión, porque el proveedor ofrece la redundancia y el cliente decide cuánto paga por ella.
La regulación europea aplica la misma lógica desde que las Autoridades Europeas de Supervisión designaron en noviembre de 2025 a Google Cloud EMEA, junto con AWS y Microsoft, entre los 19 proveedores tecnológicos críticos bajo DORA, el reglamento de resiliencia operativa digital. La designación no les traslada la responsabilidad, porque la entidad financiera sigue respondiendo por sus terceros y su junta directiva debe fijar cuánto riesgo de concentración tolera en un solo proveedor. Si la relación con Google se confirma, el caso pone a prueba esa tolerancia, con una zona de Londres capaz de dejar sin tarjetas a clientes de cinco países.
La industria de trading conoce el patrón desde que, en noviembre del año pasado, una falla de Cloudflare de tres horas afectó los sitios de brokers como Monaxa, Skilling, Xtrade y FxPro, con unos 1.580 millones de dólares de volumen potencialmente comprometido según Finance Magnates. Este año, Coinbase pasó más de seis horas sin trading por un problema de temperatura en un centro de datos de AWS en Virginia. Esta vez cayó la cuenta con la que el cliente paga el supermercado, otro nivel de exposición.
Los reportes publicados hasta ahora se concentran en Europa, y Revolut no ha dicho si sus operaciones en América Latina comparten esa infraestructura. La pregunta pesa en México, donde la compañía opera como banco desde el 27 de enero y Revolut México superó el millón de clientes en menos de ocho meses, y pesará en Colombia, donde obtuvo su licencia en septiembre y prevé lanzar en 2027. Para los neobancos que pelean la cuenta principal en la región, una caída así golpea el atributo que venden, mientras un broker que recibe depósitos con tarjeta solo ve depósitos rechazados.
Cualquiera que haya dirigido un broker sabe que el cliente tolera un spread ancho con más paciencia que un retiro que no sale, aunque la redundancia suele llegar al comité después del primer incidente serio. Google ya publicó su recomendación de mover cargas a otra zona, mientras Revolut todavía no explica qué parte de su operación dependía de una sola. Queda por ver cuántas plataformas de la región podrían responder hoy, sin abrir un ticket con su proveedor, en qué zona corre su proceso de retiros.


