
Axi obtuvo una licencia en Mauricio que la habilita a operar como dealer de servicio completo, en un movimiento que confirma el apetito sostenido de los brokers por las jurisdicciones offshore. La autorización, otorgada a Axi Markets (Mauritius) Limited el 14 de mayo de 2026, corresponde a la categoría SEC-2.1B de la Financial Services Commission y permite actuar como full-service dealer con exclusión de actividades de underwriting.
Conviene entender qué significa esa categoría antes de leerle demasiado peso. La SEC-2.1B es el régimen bajo el cual opera la mayoría de los brokers de forex y CFD regulados en la isla, con un requisito de capital pagado mínimo de un millón de rupias mauricianas, alrededor de 22.000 dólares. Para un grupo que ya factura lo que factura Axi, ese umbral no es una barrera. Es trámite.
Lo interesante no es la licencia en sí, sino dónde encaja. Axi suma Mauricio a una estructura que ya incluye autorización de la FCA británica en Londres, una licencia Categoría 4 con permisos retail de la DFSA en Dubái a través de su sucursal en el DIFC, una entidad recién registrada y regulada por la CySEC en Chipre, y un registro offshore en San Vicente y las Granadinas mediante AxiTrader Limited. Cada jurisdicción cumple una función distinta dentro del mismo grupo. Mauricio es la pieza más reciente.
La isla lleva tiempo posicionándose como destino offshore para brokers, impulsada por menos fricción bancaria y de pagos junto a un entorno regulatorio que acompaña. El mes pasado Deriv abrió oficina física en el país, dos años después de haber obtenido su licencia de la misma FSC, en una jugada alineada con su apuesta por colocar la inteligencia artificial en el centro de sus operaciones.
¿Por qué una firma con licencia FCA, DFSA y CySEC necesita además una autorización en Mauricio? La respuesta rara vez aparece en el comunicado. Tiene que ver con desde dónde se factura, qué clientes se atienden bajo qué entidad, y cuánta fricción de pagos se ahorra al canalizar ciertos flujos por una jurisdicción más permisiva. La licencia onshore vende confianza. La offshore resuelve operación.
Esta acumulación de licencias también dice algo sobre la industria. El sector CFD es lento para adoptar tecnología, pero rapidísimo para coleccionar jurisdicciones. La estrategia de expansión sigue siendo, en buena medida, geográfica antes que tecnológica. Se suman registros, se abren oficinas, se anuncian mercados nuevos, mientras la infraestructura de producto avanza a un ritmo bastante más conservador.
Mauricio entrega exactamente lo que un broker en expansión busca. Reconocimiento regulatorio suficiente para tranquilizar a bancos y procesadores de pago, costos de cumplimiento manejables, y una etiqueta de centro financiero internacional que pesa más en la práctica que en el papel. No es un paraíso sin reglas. Es un punto intermedio calibrado para que el negocio fluya sin las restricciones de los regímenes europeos.
El ángulo latinoamericano aquí no es accesorio. Axi nombró en marzo a un Regional Head para UK, EU y LATAM, participó en el Rankia Markets Experience en Medellín en mayo y lanzó webinars gratuitos para nuevos traders en la región, donde el trading retail activo crece más rápido que en casi cualquier otro mercado. La pregunta que queda para el operador latinoamericano es bajo qué entidad lo atienden realmente cuando abre una cuenta. El sitio puede mostrar el sello de la FCA, pero AxiTrader LLC promueve los servicios y la estructura offshore es la que sostiene buena parte de esa operación.