📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 16 de October, 2026
La sesión estuvo marcada por una rotación de capital significativa, donde los inversores se alejaron de los valores tecnológicos y de inteligencia artificial (IA) sensibles a la deuda, buscando refugio en sectores más defensivos y subvalorados. Esta dinámica se vio impulsada por la persistente preocupación sobre la inflación y las valoraciones elevadas en el sector tecnológico, a pesar de una recuperación en los rendimientos de los bonos del Tesoro que inicialmente ofreció cierto alivio. El sentimiento general del mercado reflejó una cautela creciente, con una clara preferencia por la estabilidad y el valor.
En Europa, el índice Stoxx 600 no mostró un rendimiento destacado en los datos disponibles, pero la tendencia general en los mercados globales fue de una recuperación parcial. En Asia, los mercados bursátiles mostraron un rebote generalizado. El Nikkei 225 de Japón cerró con un alza del 1.39% a 65,324.29 puntos, recuperándose de seis sesiones consecutivas de pérdidas, impulsado por el retorno de los inversores a las acciones de tecnología, semiconductores y finanzas. El TOPIX, más amplio, también ganó un 1.67% a 4,066.00. En China, el Shanghai Composite Index avanzó un 0.24% para cerrar en 3,716.28 puntos, mientras que el Hang Seng de Hong Kong subió un 0.52% a 24,186.83. Sin embargo, Indonesia fue una excepción notable, con su índice de referencia bursátil desplomándose aproximadamente un 11% debido a la propuesta de MSCI de eliminar su clasificación de mercado emergente.
Wall Street cerró la jornada con un comportamiento mixto. El S&P 500 experimentó una caída del 1.09%, cerrando en 7,659.44 puntos. El Nasdaq Composite, fuertemente influenciado por el sector tecnológico, sufrió una caída más pronunciada del 2.14%, finalizando en 26,140.03 puntos, extendiendo las pérdidas de la semana en acciones de tecnología y relacionadas con la IA. Por otro lado, el Dow Jones Industrial Average mostró una resistencia relativa, aunque también cerró a la baja en un 0.34%, situándose en 52,002.41 puntos. La volatilidad, medida por el CBOE Volatility Index (VIX), disminuyó un 2.4% a 16.46, lo que sugiere una ligera moderación en el temor del mercado a pesar de las caídas en los índices principales.
El oro se mantuvo relativamente estable, cotizando cerca de los $4,172.10 por onza, con un ligero aumento del 0.06%. Este comportamiento se atribuye a un dólar más suave y a la disminución de los rendimientos del Tesoro durante la semana, lo que proporcionó soporte a los metales preciosos. El petróleo crudo WTI se cotizó alrededor de los $97.74 por barril, mostrando una ligera baja del 0.23% desde el cierre del jueves. A pesar de esta modesta debilidad, el petróleo se encamina a ganancias semanales, respaldado por las interrupciones en el transporte marítimo en Oriente Medio y la reducción de los inventarios en EE. UU. El Dólar (DXY) extendió sus pérdidas por segundo día consecutivo, cotizando alrededor de 101.90 durante las horas asiáticas. Aunque mantiene un sesgo alcista a corto plazo por encima de su EMA de 50 días, el índice está probando la EMA de nueve días como resistencia inmediata, lo que indica una pausa en su avance.
El rendimiento del Bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años subió al 5.11%, un aumento de 0.03 puntos porcentuales respecto a la sesión anterior. A lo largo del último mes, el rendimiento ha subido 0.17 puntos y está 1.09 puntos más alto que hace un año. En cuanto a los datos económicos del día, el Índice de Precios al Productor (IPP) de septiembre aumentó un 1.3%, mientras que el IPP subyacente de septiembre subió un 0.3%. Las solicitudes iniciales de desempleo para la semana que terminó el 10 de octubre fueron de 198,000, un aumento de 1,000 respecto al nivel revisado de la semana anterior. Las reclamaciones continuas disminuyeron en 4,000 a 1,710,000. Los inventarios comerciales de agosto aumentaron un 0.4%.
El sector de Energía fue el de mejor rendimiento en el S&P 500, con una ganancia del 2.47%. Esto se debió al continuo aumento de los precios del petróleo, impulsado por el conflicto entre EE. UU. e Irán y la disminución del tráfico a través del Estrecho de Ormuz. Acciones como Targa Resources (TRGP), Diamondback Energy (FANG) y EOG Resources (EOG) estuvieron entre las de mayor avance. En contraste, el sector de Servicios de Comunicación fue el de peor rendimiento, con una pérdida del 2.54%. La debilidad en las acciones tecnológicas y relacionadas con la inteligencia artificial, como CoreWeave (CRWV) que cayó un 11.91%, y otras empresas de semiconductores, contribuyó a este declive. Moderna (MRNA) también experimentó una caída significativa del 10.45%.
El SPY, que replica el S&P 500, cerró con una pérdida del 1.09%. La lectura técnica actual sugiere que el índice se encuentra bajo presión, con una clara tendencia a la baja en la sesión. Los niveles de soporte clave a observar se ubican en torno a los mínimos recientes, mientras que las resistencias inmediatas se encuentran en los niveles de cierre del día anterior y las medias móviles de corto plazo. La incapacidad de mantener los niveles previos indica una debilidad subyacente.
El entorno general del mercado se inclina hacia un "Risk-off". La rotación de capital de las acciones tecnológicas y de IA hacia sectores defensivos, junto con las preocupaciones persistentes sobre la inflación y las valoraciones elevadas, señala una aversión al riesgo. A pesar de un rebote en los mercados asiáticos y comentarios alentadores sobre la IA por parte del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, la cautela prevalece. La caída en los principales índices de Wall Street, especialmente en el Nasdaq, refuerza la idea de que los inversores están priorizando la preservación del capital ante la incertidumbre económica y las presiones inflacionarias.