📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 08 de October, 2026
La sesión estuvo marcada por una renovada aversión al riesgo, impulsada principalmente por el repunte de los precios del petróleo y el consiguiente resurgimiento de las preocupaciones inflacionarias. Esto, a su vez, reforzó las expectativas de una política monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal, lo que generó presión sobre los mercados de renta variable y renta fija. La divergencia en el rendimiento sectorial fue notable, con el sector tecnológico experimentando caídas significativas mientras que el sector energético se benefició del alza en los precios del crudo.
En Europa, el índice Stoxx 600 experimentó una caída del 0.7%, alcanzando su nivel más bajo en casi tres meses, en medio de crecientes preocupaciones sobre la deuda francesa. En Asia, la jornada fue predominantemente negativa. El Nikkei 225 de Japón cerró con una baja del 1.42% a 69,042.11 puntos, extendiendo su racha de pérdidas por segundo día consecutivo, presionado por la caída de los valores bancarios y de semiconductores, así como por las ventas de inversores extranjeros. El Topix, un índice más amplio, también cayó un 1.51% a 4091.46 puntos. En China, el índice Shanghai Composite retrocedió un 0.79% para cerrar en 3,811.9 puntos, mientras que el Shenzhen Component Index cayó un 2.07%. La caída en los mercados asiáticos se atribuyó a la presión de los crecientes rendimientos de los bonos y el aumento de los precios del petróleo.
Wall Street cerró con resultados mixtos, pero con una clara presión a la baja en los índices de crecimiento. El S&P 500 cayó un 0.5% a 7,765.36 puntos, marcando su segunda sesión consecutiva de pérdidas tras alcanzar un máximo histórico. El Nasdaq Composite, fuertemente ponderado en tecnología, fue el más afectado, cediendo un 1.3% para cerrar en 27,193.34 puntos. Por su parte, el Dow Jones Industrial Average logró un modesto avance del 0.1%, sumando 51.77 puntos para finalizar en 51,231.64. La caída de las acciones tecnológicas eclipsó las ganancias en la mayoría de los componentes del S&P 500.
El oro experimentó una jornada de estabilidad tras haber alcanzado mínimos de dos meses en la sesión anterior. El precio spot del oro se situó en $4,123.20 por onza, con un ligero aumento del 0.32% en la mañana de Nueva York. Sin embargo, el metal precioso sigue bajo presión debido a las expectativas de nuevas subidas de tipos por parte de la Fed y un dólar fuerte. El petróleo fue un factor dominante en la sesión, con el crudo Brent subiendo más del 4% y superando los $104 por barril, mientras que el WTI registró un avance similar, acercándose a los $92. Este repunte se atribuyó a informes que desafían la suposición de que la administración Trump se abstendría de escalar el conflicto con Irán antes de las elecciones de mitad de período, así como a nuevos ataques de los hutíes. El Dólar Index (DXY) se mantuvo cerca de máximos de varios meses, rondando el nivel de 102.40, impulsado por el cambio de política de la Reserva Federal hacia una postura más restrictiva y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El mercado de renta fija mostró una notable inestabilidad. El rendimiento del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años subió al 5.35%, un nuevo máximo desde 2002, reanudando su tendencia alcista por segunda sesión consecutiva. Este movimiento fue impulsado por el resurgimiento de los precios del petróleo, que avivan las presiones inflacionarias y, en consecuencia, aumentan las expectativas de un mayor endurecimiento por parte de la Fed. Las minutas de la reunión de septiembre de la Fed revelaron que la mayoría de los formuladores de políticas esperan otra subida de tipos este año, aunque el momento exacto sigue siendo incierto. El gobernador de la Fed, Christopher Waller, indicó que probablemente se necesitarán subidas adicionales de tipos para que la inflación regrese al objetivo, aunque con "flexibilidad" en el ritmo. Los mercados actualmente asignan una probabilidad del 81% a que la Fed mantenga las tasas estables en octubre, mientras que las probabilidades de una subida de 25 puntos básicos en diciembre se sitúan en torno al 71%. En cuanto a los datos económicos, las solicitudes semanales de subsidio por desempleo en EE. UU. disminuyeron en 2,000, situándose en 197,000, lo que confirma la estabilidad del mercado laboral.
🔼 **Top Sector/Acción:** El sector energético fue el de mejor rendimiento, con una ganancia del 2.94%, impulsado por el fuerte aumento en los precios del crudo. Amgen Inc. (AMGN) fue la acción con mayor ganancia en el Dow Jones, subiendo un 2.6%.
🔽 **Bottom Sector/Acción:** El sector de tecnología de la información fue el de peor rendimiento, con una pérdida del 1.74%, debido a la presión de los crecientes rendimientos de los bonos y las preocupaciones sobre las valoraciones. Acciones de megacapitalización como Amazon.com, Tesla y Nvidia cayeron alrededor del 1% cada una, mientras que las empresas de chips como Marvell Technology, AMD e Intel bajaron aproximadamente un 2% cada una.
El SPY (ETF que replica el S&P 500) cerró a la baja, alejándose de sus máximos históricos. La resistencia inmediata se encuentra en los máximos recientes, alrededor de los 7,819 puntos del S&P 500. El soporte clave a observar se sitúa en la zona de los 7,600 puntos, un nivel importante debido a la "gamma negativa" que podría exacerbar las caídas si se rompe. El índice se mantiene por debajo de sus medias móviles de 50 y 200 días en términos de igual ponderación, lo que sugiere una falta de amplitud en el mercado.
El entorno actual se inclina hacia un sentimiento de "Risk-off". El resurgimiento de las preocupaciones inflacionarias, impulsado por el aumento de los precios del petróleo, y la perspectiva de una política monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal, con la posibilidad de otra subida de tipos antes de fin de año, están generando incertidumbre y aversión al riesgo en los mercados globales. La fortaleza del dólar y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. hacen que los activos que no pagan intereses, como el oro, sean menos atractivos y aumentan los costos de endeudamiento para empresas y gobiernos. La divergencia en el rendimiento sectorial, con el sector tecnológico bajo presión, subraya la cautela de los inversores ante un posible endurecimiento de las condiciones financieras.