📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 07 de October, 2026
La sesión del 07 de octubre de 2026 estuvo marcada por una clara aversión al riesgo, con los principales índices de Wall Street retrocediendo desde sus máximos históricos recientes. La narrativa dominante fue la presión ejercida por el repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro y la persistente incertidumbre geopolítica en Oriente Medio, que impulsó al alza los precios del petróleo. Los inversores también se mantuvieron cautelosos a la espera de las minutas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal, buscando señales sobre la futura política monetaria.
En Europa, el índice paneuropeo STOXX 600 experimentó un retroceso del 0.3% a 635.02 puntos, interrumpiendo una racha de tres sesiones consecutivas de ganancias. Los bancos lideraron las caídas sectoriales, mientras que las acciones tecnológicas también mostraron debilidad. La preocupación por la situación fiscal de Francia y la ampliación de los diferenciales de los bonos franceses frente a los Bunds alemanes contribuyeron al sentimiento negativo. En Asia, el Kospi de Corea del Sur sufrió una caída significativa del 2%, siendo una de las mayores pérdidas a nivel global, impulsada por un fuerte descenso en SK Hynix.
Los principales índices de Wall Street cerraron la jornada a la baja. El S&P 500 retrocedió un 0.2% para situarse en 7,773.06, un día después de haber alcanzado un nuevo máximo histórico. El Nasdaq Composite también experimentó una caída del 0.33% cerrando en 27,507.65, después de haber alcanzado un récord en la sesión anterior. Por su parte, el Dow Jones Industrial Average descendió 0.7% o 341 puntos, cerrando en 50,998.75. Esta corrección se produjo en un contexto de rendimientos de bonos al alza y preocupaciones sobre la valoración de las acciones, especialmente fuera de las grandes empresas tecnológicas.
El oro experimentó una jornada de descensos, con el precio al contado cotizando cerca de los $4,150 la onza, una caída de aproximadamente 0.30%. Los futuros del oro en EE. UU. también cedieron un 0.20% para situarse en $4,177.60 la onza. Esta debilidad se atribuye a la fortaleza del dólar y a los elevados rendimientos del Tesoro, factores que históricamente pesan sobre el metal precioso. El petróleo, por otro lado, mostró un repunte significativo. El crudo WTI subió 0.55% a aproximadamente $89.93 por barril, mientras que el Brent avanzó 1.01% a cerca de $101.60 por barril. Este incremento se debió a la renovada preocupación por las interrupciones del suministro en Oriente Medio, incluyendo ataques de los hutíes, y la amenaza de una tormenta en el Golfo de México que podría afectar la producción y refinación de EE. UU. El Dólar (DXY) mostró fortaleza, con el índice DXY en 102.39, registrando un cambio positivo de +0.56% en el día.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años continuaron su ascenso, alcanzando brevemente el 5.35% y manteniéndose cerca de sus niveles más altos desde 2002. Al cierre, el rendimiento del Tesoro a 10 años se situó en 5.276%, un aumento de 0.006 puntos porcentuales. Este aumento en los rendimientos ejerce presión a la baja sobre los precios de las acciones y otras inversiones, al encarecer el costo del endeudamiento. El mercado también estuvo atento a la publicación de las minutas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal, programadas para las 2:00 PM ET, en busca de pistas sobre la dirección de la política monetaria y la posibilidad de futuras subidas de tasas.
El sector de la Salud fue el de mejor rendimiento en el S&P 500, con una ganancia del 1.06%. En contraste, el sector Industrial fue el de peor desempeño, registrando una pérdida del 2.14%. En cuanto a acciones individuales, Ciena Corporation (CIEN) fue uno de los mayores ganadores del S&P 500, con un aumento del 13.9%. Por otro lado, Caterpillar experimentó una caída de más del 6%, pesando sobre el Dow Jones, tras una rebaja de calificación por parte de analistas y la preocupación de los inversores por la inteligencia artificial.
El SPY, que replica el S&P 500, cerró en 7,793.85, con una caída del 0.32% en el día. El Índice de Fuerza Relativa (RSI14) se situó en 59.4, indicando que el índice no se encuentra en territorio de sobrecompra ni sobreventa extrema. La resistencia clave se encuentra en su máximo de 52 semanas de 7,844.52. Los niveles de soporte relevantes para el Nasdaq Composite, que a menudo influye en el SPY debido a su alta correlación, se ubican en 27,288.79 y 27,167.06. Es importante destacar que, a pesar de los máximos históricos recientes del S&P 500, solo el 25% de las acciones del índice cotizan por encima de sus medias móviles de 50 días, lo que sugiere una participación estrecha en el rally.
El entorno general del mercado se inclina hacia un sentimiento de "Risk-off". La subida de los rendimientos de los bonos del Tesoro a niveles no vistos en años, combinada con la persistente incertidumbre geopolítica en Oriente Medio que impulsa los precios del petróleo, genera cautela entre los inversores. La expectativa de las minutas de la Fed y la preocupación por la inflación y las futuras subidas de tasas también contribuyen a esta postura defensiva. Aunque los principales índices de EE. UU. han alcanzado récords recientemente, la estrechez de la participación en el rally y la presión sobre los bonos sugieren que los inversores están priorizando la preservación del capital y buscando claridad en la política monetaria antes de asumir riesgos adicionales.