📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 24 de September, 2026
La sesión estuvo marcada por una aversión al riesgo generalizada, impulsada por el continuo aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. y la persistente preocupación por la inflación y las futuras subidas de tipos de la Reserva Federal. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que impulsaron los precios del petróleo, también contribuyeron a la cautela de los inversores, generando un entorno de "risk-off" que afectó negativamente a la mayoría de los mercados de renta variable globales.
En Europa, los mercados cerraron a la baja, con el índice paneuropeo STOXX 600 cayendo un 0.4% a 637.56 puntos, arrastrado por el aumento de los costes de endeudamiento y los elevados precios del petróleo. El DAX alemán descendió un 0.5%, mientras que el CAC 40 francés retrocedió un 0.4%. Los sectores más afectados fueron los financieros, con Standard Life y BNP Paribas registrando caídas significativas. En Asia, el rendimiento fue mixto; el Nikkei 225 de Japón destacó con un avance del 1.21% superando los 66,000 puntos, impulsado por el optimismo en acciones relacionadas con semiconductores e inteligencia artificial tras un feriado. Sin embargo, los mercados de China continental mostraron debilidad, con el Shanghai Composite cayendo un 1.22% a 3,888.37 puntos y el CSI 300 retrocediendo un 1.7%. El Hang Seng de Hong Kong también cerró con una ligera baja del 0.29% a 24,761.13 puntos.
Wall Street experimentó una jornada volátil, cerrando con ligeras pérdidas en los principales índices. El S&P 500 finalizó prácticamente sin cambios, con una caída de 1.90 puntos, o menos del 0.1%, para situarse en 7,704.13. El Nasdaq Composite, que había alcanzado un máximo histórico en la sesión anterior, retrocedió 3.34 puntos, o menos del 0.1%, cerrando en 26,939.37. Por su parte, el Dow Jones Industrial Average descendió 161.61 puntos, o un 0.3%, para cerrar en 51,349.98. La presión provino principalmente del aumento de los rendimientos del Tesoro y los precios del petróleo.
El oro continuó bajo presión, cayendo un 0.3% a $4,274.79 la onza, ya que los operadores aumentaron las apuestas sobre otra subida de tipos de la Fed en su reunión de octubre. Técnicamente, el oro rompió por debajo del nivel psicológico de $4,300 y reevaluó el promedio móvil de 60 días cerca de $4,270. Los precios del petróleo registraron un aumento significativo. El crudo WTI subió un 2.39% a $94.36 por barril, mientras que el Brent, el referente internacional, escaló un 2.92% a $106.09 por barril. Este repunte se atribuyó a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la incertidumbre en torno al Estrecho de Ormuz. El Dólar (DXY) se fortaleció por cuarta jornada consecutiva, alcanzando 101.31, su nivel más alto desde finales de julio. Este avance se sustentó en las expectativas de nuevas subidas de tipos por parte de la Fed y los sólidos datos económicos de EE. UU.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años de EE. UU. continuaron su escalada, alcanzando el 5.163%, un nivel no visto desde julio de 2007. Este movimiento, que ha sido notablemente rápido, está reconfigurando las tasas de descuento, los precios de las hipotecas y las valoraciones de las acciones. Los datos económicos del día mostraron que las solicitudes iniciales de desempleo cayeron a 197,000, por debajo de las expectativas de 204,000, lo que sugiere un mercado laboral robusto y refuerza la postura restrictiva de la Fed. Además, los datos del PMI de septiembre indicaron el crecimiento de la actividad empresarial más fuerte en más de cinco años en EE. UU., con un aumento de la presión sobre los costos de los insumos debido al alza de los precios de la energía.
El sector con mejor rendimiento del día fue el de Energía, con el Energy Select Sector SPDR Fund (XLE) subiendo un 1.0% debido al avance de los precios del crudo. Dentro de este sector, el SPDR S&P Oil & Gas Exploration & Production ETF (XOP) se disparó un 3.6%. En contraste, el sector de Tecnología fue el de peor desempeño, con el Technology Select Sector SPDR Fund (XLK) cayendo un 2.3%. Una acción destacada a la baja fue Oracle (-5.05%), que emitió un aviso de fuerza mayor sobre su proyecto de centro de datos en Nuevo México, generando preocupaciones sobre la ejecución y financiación.
El SPY, que replica el S&P 500, cerró la jornada prácticamente plano, en 7,704.13 puntos. Tras haber estado cerca de máximos históricos, la presión de los rendimientos de los bonos ha generado una consolidación. Los niveles clave a observar son el soporte inmediato en la zona de 7,690-7,700, que ha mostrado cierta resiliencia. Una ruptura por debajo de este nivel podría llevar al SPY a probar soportes más profundos alrededor de los 7,650 puntos. Por el lado de la resistencia, el nivel de 7,720-7,730 representa una barrera importante, y una superación sostenida de este punto sería necesaria para reanudar el impulso alcista hacia los máximos recientes. El índice de volatilidad CBOE (VIX) subió un 6.83% a 15.8, indicando un aumento en la percepción de riesgo.
El contexto general es claramente "Risk-off". El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro a niveles no vistos en casi dos décadas, impulsado por la expectativa de más subidas de tipos de la Fed y una inflación persistente, está reevaluando los activos de riesgo a nivel global. La fortaleza del dólar y el repunte de los precios del petróleo debido a las tensiones geopolíticas exacerban esta cautela. Los inversores están priorizando la preservación del capital y buscando activos de menor riesgo, lo que se refleja en la rotación fuera de la renta variable, especialmente en sectores sensibles a las tasas de interés y el crecimiento. La velocidad del aumento de los rendimientos es un factor crítico que está obligando a los gestores de cartera a recalibrar sus modelos y a adoptar una postura defensiva.