📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 18 de September, 2026
La sesión de hoy estuvo marcada por una dicotomía en los mercados globales. Mientras que las bolsas asiáticas y europeas experimentaron un repunte significativo, impulsadas por la relajación de los precios del petróleo y un tono menos restrictivo de lo esperado por parte del Banco de Japón, Wall Street mostró un comportamiento mixto. La resiliencia del sector tecnológico y las acciones de gran capitalización en EE. UU. contrastaron con la cautela generalizada, especialmente ante el continuo ascenso de los rendimientos de los bonos del Tesoro.
En Europa, el índice paneuropeo STOXX 600 registró un avance del 0.9% el jueves, alcanzando los 642.6 puntos, su mejor desempeño diario en más de dos meses. Este impulso fue liderado por el sector de la minería, que subió un 2.1%, y las acciones automotrices, que vieron un incremento del 1.7%. El DAX alemán subió un 0.7%, el CAC 40 francés un 0.6% y el FTSE 100 del Reino Unido un 1.2%. Sin embargo, el STOXX Europe 600 cerró la semana con una caída del 0.57% a 635.45, marcando su tercera semana consecutiva a la baja.
En Asia, los mercados cerraron mayormente al alza. El Nikkei 225 de Japón subió un 1.38% para cerrar en 65,018.95 puntos, recuperándose tras la decisión del Banco de Japón de elevar su tasa de política monetaria al 1.25%. A pesar del aumento de tasas, la debilidad del yen y la percepción de un tono menos agresivo de lo esperado por parte del BoJ impulsaron las acciones relacionadas con la inteligencia artificial y los semiconductores. El Shanghai Composite de China también cerró con un aumento del 0.94% a 3,911.87 puntos, mientras que el Shenzhen Component Index avanzó un 1.72%. El Hang Seng de Hong Kong subió un 0.60% a 24,750.78 puntos.
Wall Street experimentó una sesión mixta. El S&P 500 cerró con un alza del 0.2%, sumando 12.74 puntos para situarse en 7,650.50. El Nasdaq Composite, de fuerte componente tecnológico, avanzó un 0.4%, o 104.25 puntos, cerrando en 26,522.55. En contraste, el Dow Jones Industrial Average retrocedió un 0.2%, perdiendo 95.40 puntos para finalizar en 51,682.64. La mayoría de las acciones en Wall Street cayeron, con la presión intensificándose a medida que el rendimiento del Tesoro a 10 años superaba el 5.00%.
El precio del oro experimentó un aumento significativo, cotizando cerca de los $4,393.29 por onza, lo que representa un incremento del 1.09% respecto al día anterior. Este repunte se produce a pesar de las recientes subidas de tasas por parte de la Reserva Federal y el Banco de Japón, desafiando la teoría tradicional de que tasas más altas perjudican al metal precioso. Goldman Sachs mantiene su pronóstico de oro en $5,400 la onza para finales de 2027, citando la fuerte compra de bancos centrales y la demanda de opciones de compra.
El petróleo crudo WTI mostró volatilidad, retrocediendo desde los máximos de la sesión para cotizar alrededor de $95.89, aunque el precio del crudo en general cayó a $99.46 USD/Bbl, un 2.41% menos que el día anterior. El Brent también cayó por debajo de los $102 el barril antes de recuperarse por encima de los $103. La caída de los precios del petróleo se atribuye en parte a la restauración de los flujos de oleoductos en Arabia Saudita, aliviando las preocupaciones inflacionarias.
El Dólar (DXY) continuó su racha alcista, alcanzando un máximo de siete semanas y encaminándose a su octava sesión consecutiva sin cerrar a la baja. El índice DXY se situó en 100.40, con un aumento del 0.15% en la mañana del viernes. Este fortalecimiento del dólar se debe a la postura restrictiva de la Reserva Federal y al aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años de EE. UU. continuaron su ascenso, superando el 5.00% por primera vez desde 2023. Específicamente, el rendimiento a 10 años subió 5.3 puntos básicos para situarse en el 5.00%. Este aumento se produce después de que la Reserva Federal elevara su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos a principios de semana, su primera subida desde 2023, y señalara la posibilidad de otro aumento este año. El presidente de la Fed de Kansas City, Jeffrey Schmid, enfatizó que la inflación no se debe únicamente a los precios de la energía, sino que una amplia gama de bienes y servicios muestran un crecimiento de precios inconsistente con el objetivo de estabilidad de precios de la Fed. Los mercados ahora asignan una probabilidad del 58% a un aumento de tasas de 25 puntos básicos en octubre.
🔼 **Top Sector/Acción:** El sector de semiconductores y las acciones relacionadas con la inteligencia artificial fueron los principales impulsores del mercado. Empresas como Dell Technologies (DELL), CrowdStrike (CRWD) y Thermo Fisher Scientific (TMO) alcanzaron máximos de 52 semanas. Skyworks Solutions (SWKS) también destacó con un aumento del 6.7% en el día y un 35.4% en el último mes. Este desempeño refleja la continua demanda y las perspectivas alcistas en el espacio de la IA, a pesar de las condiciones macroeconómicas más restrictivas.
🔽 **Bottom Sector/Acción:** Aunque no se identificó un sector o acción específico como el de peor desempeño general, el informe indica que, excluyendo la tecnología, la mayoría de los sectores en Wall Street estuvieron en números rojos durante la jornada del viernes, con las utilities liderando las caídas intradía. Esto sugiere una rotación de capital hacia activos de crecimiento y una mayor sensibilidad a las tasas de interés en sectores más defensivos.
El SPY (ETF que replica el S&P 500) ha mostrado una resistencia clave en la zona de los 7,637.76 puntos, que fue el cierre del S&P 500 el jueves. Sin embargo, durante la sesión del viernes, el S&P 500 retrocedió ligeramente, operando alrededor de 7,624.7. Los niveles de soporte inmediatos se encuentran en torno a los 7,624.7 y 7,600 puntos, mientras que la resistencia se sitúa en los 7,650.50 puntos, el cierre del viernes. La volatilidad, medida por el CBOE Volatility Index (VIX), disminuyó un 12.8% a 15.44 el jueves, lo que podría indicar una estabilización a corto plazo. No obstante, la subida de los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años por encima del 5% añade presión a la valoración de las acciones, lo que podría generar resistencia en los avances futuros.
El entorno actual se inclina hacia un "Risk-on" selectivo, impulsado por la resiliencia del sector tecnológico y las expectativas de crecimiento en la inteligencia artificial. A pesar de las subidas de tasas de la Reserva Federal y el Banco de Japón, y el aumento de los rendimientos de los bonos, los inversores parecen estar dispuestos a mirar más allá de los costos de financiación más altos, siempre y cuando la narrativa de ganancias de la IA siga siendo sólida. La caída de los precios del petróleo también ha aliviado algunas presiones inflacionarias, contribuyendo a un sentimiento más optimista en los mercados globales. Sin embargo, la divergencia entre el desempeño de los índices (con el Dow a la baja y el Nasdaq al alza) sugiere una concentración de capital en ciertos segmentos del mercado, lo que podría indicar una fragilidad subyacente si el liderazgo tecnológico no se amplía. La persistencia de la inflación y la posibilidad de futuras subidas de tasas mantienen un elemento de cautela en el horizonte.