📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 21 de August, 2026
La sesión estuvo marcada por una notable volatilidad, con los mercados de renta variable estadounidenses intentando recuperar terreno tras una semana de ventas significativas, impulsadas por la incertidumbre en el mercado de bonos. La intervención del Tesoro de EE. UU. mediante la expansión de la recompra de bonos a largo plazo generó un alivio inicial, pero las preocupaciones sobre la deuda soberana y la inflación persistieron, manteniendo a los inversores en un estado de cautela. La tensión geopolítica entre EE. UU. e Irán también añadió una capa de riesgo, elevando los precios del petróleo y contribuyendo a las presiones inflacionarias.
En Europa, el índice paneuropeo STOXX 600 cerró con una ligera alza del 0.36% a 652.72 puntos, aunque se mantuvo en camino de registrar su segunda caída semanal consecutiva. Los mercados europeos se vieron presionados por los elevados rendimientos de los bonos y las preocupaciones inflacionarias. Los recursos básicos lideraron las ganancias sectoriales, subiendo un 1.3%, beneficiándose de un dólar más débil que impulsó los precios del oro. En Asia, el Nikkei 225 japonés experimentó una caída del 0.30%, cerrando en 66016.36 puntos. Por su parte, el índice Shanghai Composite de China mostró una ligera subida del 0.04%, alcanzando los 3905.2 puntos, mientras que el índice Hang Seng de Hong Kong avanzó un 1.21% a 26009.46 puntos. A pesar de la modesta subida, el Shanghai Composite ha caído un 0.56% esta semana.
Wall Street cerró la jornada con los principales índices en territorio positivo, intentando revertir las pérdidas de la semana. El S&P 500 avanzó un 0.4% para cerrar en 7,674.37 puntos, aunque acumuló una caída semanal del 1.4%. El Nasdaq Composite subió un 0.4% a 26,180.45 puntos, reduciendo su descenso semanal al 2.1%. El Dow Jones Industrial Average experimentó un incremento del 1.0%, sumando 517.80 puntos para finalizar en 53,277.01, pero también cerró la semana con una pérdida del 0.8%. La volatilidad en el mercado de bonos, aunque presente, mostró una menor intensidad que a principios de semana, contribuyendo a una relativa calma en los mercados financieros.
El oro experimentó un notable repunte, superando los $4,600 por onza y dirigiéndose hacia los $4,700, impulsado por la expansión inesperada de las recompras de bonos a largo plazo por parte del Tesoro de EE. UU. Esta medida debilitó el dólar y reforzó las preocupaciones de los inversores sobre la creciente carga de la deuda de Washington, que alcanzó los $40 billones esta semana. El precio del oro al contado (XAUUSD) rompió los $4,600 y se dirige hacia los $4,700, marcando la primera vez que el oro regresa a este nivel desde el 15 de mayo. El crudo WTI cerró en $86.07 por barril, con una caída del 0.88% en el día, mientras que el Brent se situó en $93.50, con una ligera baja del 0.3%. A pesar de las caídas diarias, ambos referenciales se encaminaban a ganancias semanales de aproximadamente el 5%, sostenidos por las tensiones geopolíticas en el Golfo y las amenazas de EE. UU. de imponer sanciones más duras a Irán. El Dólar (DXY) continuó su tendencia a la baja, cotizando alrededor de 98.8 y en camino de perder casi un 1% en la semana. La caída del DXY se atribuye a la expansión de la recompra de deuda por parte del Tesoro, lo que generó volatilidad en el mercado y aumentó la demanda de metales preciosos y otras divisas.
El rendimiento del Bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años se situó en 4.697%, con un aumento de 0.040 puntos porcentuales en el día y un incremento de 0.041 puntos porcentuales en la semana, alcanzando su segundo nivel más alto del año. Este repunte se produce a pesar de los esfuerzos del Tesoro por contener los costos de endeudamiento mediante la recompra de bonos a largo plazo, lo que subraya las persistentes preocupaciones sobre la inflación y la creciente deuda soberana. En cuanto a los datos económicos, las solicitudes iniciales de desempleo disminuyeron en 6,000 a 206,000 para la semana que terminó el 15 de agosto, ligeramente por encima de la estimación de 204,000. El índice de actividad nacional de la Fed de Chicago se publicará el lunes, 24 de agosto.
🔼 **Top Sector/Acción:** El sector de Recursos Básicos lideró las ganancias en Europa, subiendo un 1.3%, impulsado por la debilidad del dólar y el consiguiente aumento en los precios del oro. En el mercado estadounidense, Health Care Select Sector SPDR Fund (XLV) fue el sector con mejor desempeño semanal, con un aumento del 4.40%. Individualmente, Ross Stores destacó con un alza del 3.8% tras reportar ganancias y ingresos trimestrales superiores a lo esperado.
🔽 **Bottom Sector/Acción:** En Wall Street, el sector tecnológico (Technology Select Sector SPDR Fund, XLK) fue el de peor desempeño semanal, con una caída del 3.47%, seguido por Utilities (XLU) e Industrials (XLI), que cayeron 3.43% y 3.30% respectivamente. La acción de Walmart Inc. fue la principal perdedora del Dow, con una caída del 9.2%.
El S&P 500 (SPY) se mantiene por encima de su línea de tendencia alcista y de las medias móviles exponenciales de 50, 100 y 200 periodos, lo que sugiere que la tendencia general sigue siendo constructiva. El índice encontró resistencia en el máximo histórico de 7,770 antes de retroceder por debajo de 7,700. El soporte inmediato se sitúa en 7,620, el máximo del 26 de junio, seguido por 7,560, donde convergen la línea de tendencia descendente y la EMA de 50. Una ruptura por debajo de esta área debilitaría la perspectiva a corto plazo, aunque se necesitaría un movimiento por debajo de 7,300 para establecer un mínimo más bajo y cambiar la estructura general. Al alza, los compradores buscarán recuperar los 7,700 y superar los 7,770 para establecer un nuevo máximo histórico, lo que pondría en foco los niveles de 7,900 y 8,000.
El entorno actual del mercado se inclina hacia un sentimiento de "Risk-off" moderado, a pesar de los intentos de recuperación en la renta variable. La persistente preocupación por la inflación, los elevados rendimientos de los bonos del Tesoro y la creciente carga de la deuda estadounidense, exacerbada por las tensiones geopolíticas que impulsan los precios del petróleo, generan una aversión al riesgo. La intervención del Tesoro, aunque proporcionó un alivio temporal, no disipó completamente la incertidumbre subyacente. La fortaleza del oro como activo de refugio y la debilidad del dólar DXY son indicadores claros de esta cautela. Los inversores están evaluando cuidadosamente los datos económicos y las implicaciones de las políticas fiscales y monetarias, lo que sugiere que la volatilidad podría persistir en el corto plazo.