
En noviembre de 2024, mientras los medios tradicionales seguían publicando encuestas que mostraban una elección presidencial estadounidense ajustada, dos plataformas de mercados de predicción procesaban miles de millones de dólares apostando lo contrario. Polymarket registró un volumen total de operaciones por encima de los 3,700 millones de dólares solo en su mercado Presidential Election Winner 2024. Kalshi, su contraparte regulada en Estados Unidos, capturó atención mainstream por su precisión. Los precios de los contratos anticiparon el resultado antes de que los analistas tradicionales lo procesaran.
Ese momento marcó la entrada de los mercados de predicción a la conversación financiera global. Desde entonces la categoría se ha transformado rápidamente. Robinhood lanzó contratos de eventos que ya representan, según la empresa, su línea de negocio de mayor crecimiento. Coinbase y Binance entraron al espacio. La Commodity Futures Trading Commission (CFTC) retiró su apelación contra Kalshi en mayo de 2025, dejando en pie el fallo que estableció a los mercados de predicción como una categoría regulada bajo el Commodity Exchange Act. El volumen global cruzó los 44,000 millones de dólares en 2025, con un ritmo mensual de 37,000 millones a enero de 2026, según TS Imagine.
Esa expansión no es uniforme. En América Latina, los mercados de predicción no financieros han chocado de frente con los reguladores. Argentina bloqueó Polymarket por orden judicial en marzo de 2026. Colombia ya lo había bloqueado antes. Brasil emitió la Resolución 5,298 del Consejo Monetario Nacional en abril de 2026, prohibiendo los mercados de predicción no financieros pero dejando explícitamente abierta la puerta a derivados vinculados a benchmarks financieros. El patrón regional es claro: los reguladores latinoamericanos tratan a la categoría como apuestas ilegales, no como instrumentos financieros, salvo cuando el subyacente es estrictamente financiero.
Esta guía cubre qué son los mercados de predicción, cómo funcionan, dónde está la categoría hoy, qué dice la regulación en LATAM, y qué opciones concretas tienen los brokers y plataformas de la región para participar de la categoría sin chocar con los marcos locales.
Un mercado de predicción es un contrato binario sobre el resultado de un evento futuro definido. La pregunta tiene dos resultados posibles, mutuamente excluyentes. Por ejemplo: "¿La Reserva Federal recortará la tasa de fondos federales en su reunión de diciembre? Sí o No."
Cada contrato se liquida en un dólar si el resultado ocurre, o en cero si no ocurre. Entre la apertura del mercado y su resolución, el contrato cotiza a un precio entre cero y un dólar. Ese precio refleja la probabilidad implícita que el mercado le asigna al resultado. Si el contrato "Fed corta tasas en diciembre" cotiza a 0.65 dólares, el mercado le está asignando 65% de probabilidad al evento.
Operativamente, el participante compra contratos del lado en que tiene convicción. Si compró 100 contratos Sí a 0.65 dólares cada uno, pagó 65 dólares en total. Si el evento ocurre, recibe 100 dólares (un dólar por contrato), con una ganancia de 35 dólares. Si el evento no ocurre, los contratos se liquidan en cero y pierde los 65 dólares invertidos. La estructura es transparente, el riesgo está acotado al capital comprometido, y la ganancia máxima es la diferencia entre el precio de compra y un dólar.
Esta mecánica se parece superficialmente a otros productos, pero conviene marcar las diferencias con precisión, especialmente para una audiencia latinoamericana donde algunas categorías tienen historia regulatoria complicada.
Las opciones binarias, tal como se popularizaron en la primera mitad de la década pasada, son contratos sobre movimientos de precio en intervalos cortos, generalmente operados contra el broker como contraparte directa. La estructura incentivó prácticas predatorias, fraudes masivos y prohibiciones regulatorias en numerosos países, incluyendo varios de LATAM.
Los mercados de predicción son estructuralmente diferentes. El subyacente es un evento del mundo real (una elección, un dato económico, un resultado deportivo, una decisión de política monetaria), no un movimiento de precio intraday. La liquidación se da contra una fuente de verdad pública y verificable. En las plataformas reguladas, el modelo es peer-to-peer (el participante opera contra otro participante, no contra la plataforma), lo que elimina el conflicto de interés estructural que viciaba a las opciones binarias.
La superficie es similar (un resultado discreto, una probabilidad implícita, un payout binario) pero el tratamiento regulatorio es donde están las diferencias relevantes. En Estados Unidos, los mercados de predicción operan bajo el Commodity Exchange Act como event contracts en plataformas designadas (Designated Contract Markets), supervisadas por la CFTC. Las apuestas deportivas operan bajo regulaciones estatales de juegos de azar.
Esa distinción está siendo activamente disputada. Ocho estados estadounidenses (Nevada, Nueva Jersey, Maryland, Ohio, Illinois, Montana, Arizona y Nueva York) han enviado órdenes de cease-and-desist a Kalshi argumentando que sus contratos deportivos constituyen apuestas ilegales sin licencia. Kalshi ha respondido con demandas federales sosteniendo que el CEA tiene preeminencia sobre las leyes estatales de juego. El resultado, hasta ahora, está dividido entre cortes que dan la razón a Kalshi (Nevada, Nueva Jersey) y cortes que dan la razón a los estados (Maryland). El desenlace de estas disputas definirá el alcance regulatorio real de la categoría en Estados Unidos.
Los futuros se liquidan continuamente sobre precio: el subyacente cotiza, el contrato se ajusta, las posiciones se marcan a mercado todos los días. Los mercados de predicción se liquidan una sola vez, sobre un resultado discreto, en un momento definido. El operador no necesita gestionar movimientos diarios. La posición vive hasta la resolución del evento.
Los mercados de predicción no son nuevos. La iteración comercial actual es el resultado de tres décadas de experimentos que finalmente convergieron en infraestructura, demanda de usuario y marco regulatorio.
El antecedente académico es el Iowa Electronic Markets, lanzado por la Universidad de Iowa en 1988. El IEM operó mercados sobre elecciones estadounidenses con capital limitado a 500 dólares por usuario, demostrando empíricamente que los precios de mercado podían predecir resultados electorales con más precisión que las encuestas. La investigación que generó es la base teórica de la categoría.
El primer intento comercial serio fue Intrade, fundado en 1999 y popular durante los 2000. Intrade ofreció mercados sobre política, economía y eventos diversos hasta que la CFTC lo demandó en 2012 alegando operación no autorizada de event contracts. Cerró en 2013. Su cierre dejó un hueco que tardó casi una década en llenarse.
La siguiente generación llegó con Augur (2018), el primer intento descentralizado serio. Augur operaba sobre Ethereum y demostró que la infraestructura blockchain podía resolver contratos sin un intermediario centralizado. Su limitación fue la usabilidad: la fricción técnica restringía el producto a usuarios cripto-nativos.
Polymarket, lanzado en 2020 sobre la blockchain Polygon, resolvió parcialmente el problema de usabilidad manteniendo la arquitectura descentralizada. Capturó atención progresivamente durante el ciclo electoral de 2024, llegando a procesar miles de millones de dólares en volumen sobre el resultado presidencial estadounidense. Su trayectoria regulatoria es uno de los giros más significativos de la categoría: en 2022 la CFTC le impuso una multa de 1.4 millones de dólares por operar como exchange no registrado y lo obligó a bloquear usuarios estadounidenses, lo que llevó a la plataforma a operar offshore durante casi cuatro años. En julio de 2025, Polymarket adquirió QCEX (un exchange con licencia DCM de la CFTC) por 112 millones de dólares, y en noviembre de 2025 la CFTC emitió un Amended Order of Designation que reconoció a Polymarket formalmente como intermediated trading platform bajo el paraguas regulatorio de QCEX. La plataforma relanzó operaciones en Estados Unidos en diciembre de 2025. La transición de operador offshore a plataforma federalmente regulada es uno de los precedentes más importantes para entender cómo los reguladores y las plataformas de cripto-nativas están convergiendo.
Kalshi, fundada en 2021, tomó el camino opuesto. Aplicó y obtuvo aprobación de la CFTC como Designated Contract Market, convirtiéndose en la primera plataforma de mercados de predicción regulada en Estados Unidos. Su batalla judicial con la CFTC sobre contratos de control congresional, ganada en septiembre de 2024, estableció el precedente legal que define la categoría en Estados Unidos hoy. El tribunal del Distrito de Columbia determinó que los event contracts sobre elecciones no constituyen gaming bajo el CEA, dejando a la CFTC sin autoridad para prohibirlos. La CFTC retiró su apelación en mayo de 2025.
El momento mainstream llegó cuando Robinhood integró event contracts en su plataforma a partir de 2024, usando a Kalshi como proveedor de liquidez. Para una audiencia retail de decenas de millones de usuarios, los mercados de predicción dejaron de ser un producto de nicho. Robinhood reporta que la categoría es su línea de negocio de mayor crecimiento, con ingresos anuales estimados en 300 millones de dólares según TS Imagine.
La categoría se consolidó en 2025 y se aceleró bruscamente en los primeros meses de 2026. Kalshi cerró una ronda Serie F de mil millones de dólares en mayo de 2026, alcanzando una valuación de 22,000 millones, exactamente el doble de los 11,000 millones que tenía cinco meses antes. La ronda fue liderada por Coatue Management con participación de Sequoia Capital, Andreessen Horowitz, IVP, Paradigm, Morgan Stanley y ARK Invest. La plataforma reportó que el volumen institucional creció 800% en seis meses, llevando el volumen anualizado de 52,000 a 178,000 millones de dólares, y que concentra más del 90% de la actividad de mercados de predicción en Estados Unidos. Polymarket, según reportes, está cerrando una ronda comparable. La industria pasó de ser un duopolio Kalshi-Polymarket a un terreno de múltiples frentes con presencia de exchanges de criptomonedas, casas de apuestas tradicionales, infraestructura de derivados de Wall Street y brokers retail.
Los jugadores que un operador profesional necesita conocer hoy:
Kalshi. El incumbente regulado en Estados Unidos. Opera como Designated Contract Market bajo supervisión de la CFTC. Ofrece event contracts sobre política, deportes, macro, clima, entretenimiento y otros temas. Es la infraestructura institucional de la categoría y el caso legal que estableció su marco.
Polymarket. El competidor cripto-nativo, ahora con permiso de operar en Estados Unidos tras adquirir QCEX en 2025. Su perfil regulatorio sigue siendo más expuesto que el de Kalshi en jurisdicciones donde los reguladores locales lo tratan como apuestas. Es la plataforma con mayor volumen histórico en ciertos eventos de alto perfil.
Robinhood. El canal mainstream. Sus event contracts corren sobre la liquidez de Kalshi. La integración convirtió a la categoría en un producto accesible para una base masiva de usuarios retail estadounidenses.
DraftKings y FanDuel. Casas de apuestas tradicionales que entraron al espacio en 2025, anticipando el Mundial 2026 (que se realizará en Norteamérica). Su entrada subraya la convergencia entre apuestas deportivas reguladas y event contracts financieros.
Coinbase y Binance. Exchanges de criptomonedas que añadieron event-style products a sus plataformas. La movida señala que la categoría se está integrando al stack multi-activo cripto, no operando como un vertical aislado.
Proveedores de infraestructura. Detrás de las plataformas de cara al usuario, existe una capa de infraestructura que permite a brokers y plataformas integrar event contracts en sus stacks operativos. Shift Markets es uno de los actores establecidos en este espacio, con experiencia operando para brokers FX, exchanges cripto y plataformas multi-activo. Esta capa de infraestructura es la que permite a un operador regional incorporar la categoría sin construir desde cero.
El estado regulatorio global es fragmentado y se está moviendo rápido. Conviene revisarlo por región porque las implicaciones para brokers en Latinoamérica dependen de la jurisdicción de licencia, no solo de la ubicación del cliente.
El marco se estableció con el fallo Kalshi vs. CFTC de septiembre de 2024 y la posterior retirada de la apelación por parte de la CFTC en mayo de 2025. Los event contracts en plataformas designadas operan bajo el Commodity Exchange Act, supervisados por la CFTC con jurisdicción exclusiva federal.
La disputa actual no es sobre legalidad federal, sino sobre la preeminencia federal frente a la regulación estatal de juego. Ocho estados han desafiado a Kalshi alegando que sus contratos deportivos constituyen apuestas sin licencia. Las cortes están divididas. El precedente Loper Bright (2024) y el principio de jurisdicción exclusiva del CEA favorecen a Kalshi, pero la disputa probablemente termine en la Corte Suprema. Hasta entonces, el operador estadounidense vive con la incertidumbre de que sus contratos puedan ser tratados diferente según el estado donde resida el cliente.
No existe un régimen dedicado a mercados de predicción en la Unión Europea. Algunas jurisdicciones los tratan bajo MiFID II como derivados, otras los clasifican como juego. El resultado en la práctica es que las plataformas globales operan con geobloqueos selectivos por país. El Reino Unido los clasifica explícitamente bajo regulación de juego.
Este es el contexto que más le importa al broker regional, y donde el panorama se ha endurecido significativamente.
Argentina. En marzo de 2026, la jueza Susana Parada del fuero de Buenos Aires ordenó el bloqueo nacional de Polymarket, tras una denuncia conjunta de la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA) y la Cámara de Casinos y Bingos (CASCBA). El fallo instruyó al ENACOM a coordinar con los proveedores de internet para bloquear el acceso a la plataforma, y a Apple y Google a removerla de sus app stores para usuarios argentinos. Los fiscales caracterizaron a Polymarket como "un sistema de apuestas en línea encubierto" operando fuera del marco licenciado de juego del país.
Colombia. Bloqueo previo de Polymarket. La autoridad regulatoria (Coljuegos) ha mantenido una postura consistente de tratar los mercados de predicción no financieros como juegos de suerte y azar sin licencia.
Brasil. En abril de 2026, el Conselho Monetário Nacional (CMN) emitió la Resolución 5,298, prohibiendo los mercados de predicción no financieros como parte del esfuerzo del gobierno Lula contra el juego ilegal. La regulación entró en vigor el 4 de mayo de 2026. El detalle crítico para operadores: la resolución prohíbe contratos sobre eventos deportivos, políticos y de entretenimiento, pero deja explícitamente permitidos los derivados vinculados a benchmarks financieros. Brasil se convirtió así en el tercer país latinoamericano en restringir la categoría en su forma no financiera.
México. No existe acción regulatoria específica sobre mercados de predicción. La zona es gris: ni la CNBV ni la SHCP han emitido pronunciamientos públicos. Las plataformas globales operan sin bloqueo formal, pero el riesgo regulatorio latente es real, especialmente si los reguladores mexicanos siguen el patrón regional.
Chile, Perú, Uruguay. Sin marco específico. Las plataformas globales son accesibles, pero los reguladores locales podrían adoptar la lectura argentina o brasileña en cualquier momento.
El patrón regional es consistente: los reguladores en Latinoamérica no aceptan el argumento estadounidense de que los mercados de predicción son derivados financieros bajo un marco de commodities. Los están leyendo como apuestas, y los están tratando como tales. Para un broker, ofrecer mercados de predicción no financieros a clientes residentes en Argentina, Colombia o Brasil hoy es una exposición regulatoria significativa.
El panorama en Latinoamérica no cancela la oportunidad. La redefine. La pregunta para un broker regional no es "¿debo ofrecer mercados de predicción?" en abstracto, sino "¿cuál es el subconjunto de event contracts que puedo ofrecer hoy bajo mi licencia, a qué clientes, y con qué infraestructura?"
Hay tres razones por las que la categoría merece atención estratégica incluso en este contexto.
La participación basada en eventos. Los mercados de predicción introducen una mecánica de engagement diferente a la del trading tradicional. El cliente vuelve a la plataforma no porque la volatilidad sea alta ese día, sino porque algo está pasando en el mundo. Una reunión de la Fed, un dato de inflación, un resultado electoral, un movimiento geopolítico. Esa frecuencia de sesión recurrente es comercialmente valiosa: aumenta la retención, reactiva clientes inactivos, y hace que la plataforma se sienta relevante con la conversación que el cliente ya está siguiendo.
La convergencia multi-activo. El operador moderno espera FX, cripto, tokenizados, acciones y eventos en la misma cuenta. Cinco logins, cinco KYC, cinco plataformas distintas es una fricción que el cliente cada vez tolera menos. Los brokers que avancen hacia un stack unificado tienen una ventaja estructural sobre los que mantienen productos separados. Los mercados de predicción son una pieza natural de esa infraestructura porque comparten la lógica de cuenta, KYC, depósitos y reportes con el resto del producto.
La ventana competitiva. En 18 a 24 meses, los event contracts vinculados a benchmarks financieros probablemente serán un producto estándar en plataformas multi-activo serias. Los brokers que entren ahora tienen la oportunidad de definir cómo se ve la categoría regional.
Dado el contexto regulatorio en Latinoamérica, el camino más limpio para un broker regional es enfocarse en event contracts cuyo subyacente sea estrictamente financiero. La resolución brasileña 5,298 lo permite explícitamente, y es la lectura más defendible en otras jurisdicciones de la región. Algunos ejemplos del tipo de mercado que cae en esta categoría:
Esta delimitación deja afuera política, deportes y entretenimiento (los segmentos que están siendo bloqueados regionalmente) pero captura precisamente el segmento que más le interesa a nuestra audiencia: eventos macroeconómicos y de mercado que el cliente ya está siguiendo profesionalmente.
La superficie del producto es simple. La operación detrás no lo es. Un broker que evalúa integrar la categoría necesita resolver al menos cinco frentes.
Liquidez. Los mercados de predicción son tan buenos como su cartera. Mercados delgados generan mala formación de precios y los clientes no vuelven. Las opciones para un broker son tres: conectarse a una fuente de liquidez existente (como Kalshi) y enrutar el flujo, hacer mercado directamente (asumiendo riesgo de inventario), o crear sus propios mercados (con la mayor complejidad operativa). La elección depende de la tolerancia al riesgo, los recursos técnicos y los objetivos de negocio.
Liquidación. Cada contrato necesita una fuente de verdad pre-definida y verificable. Para eventos de precio, puede ser un benchmark publicado en un horario específico. Para datos económicos, el dato oficial del organismo emisor. La regla operativa es simple: el broker no debe estar decidiendo resultados manualmente después del hecho. La credibilidad del producto depende de la transparencia y predictibilidad del proceso de resolución.
Cumplimiento. Cada categoría de evento y cada jurisdicción de cliente tiene un perfil regulatorio distinto. El compliance team del broker necesita pre-aprobar qué tipos de mercados se ofrecen a qué clientes, en qué jurisdicciones, y bajo qué marco. Esto no es un trámite: es la decisión que define si el producto es sostenible o si es una exposición regulatoria latente.
Educación del cliente. El contrato es intuitivo, pero el riesgo, la mecánica de liquidación y la estructura de payout necesitan ser comunicados con claridad. Un cliente que pierde su capital sin haber entendido la mecánica es un cliente que se va, pone una queja regulatoria, o ambas cosas.
Infraestructura. La integración con el stack existente del broker (cuentas, KYC, depósitos, riesgo, reportes, back office) define si el producto se vuelve operable o si queda como un parche externo difícil de escalar. La razón por la que proveedores como Shift Markets construyen infraestructura específica para este caso de uso es precisamente porque la integración con el modelo operativo existente del broker es donde se gana o se pierde la viabilidad del lanzamiento.
La categoría está expandiéndose en tres dimensiones simultáneas. Por producto, los mercados de predicción se están moviendo de política y deportes hacia macro, cripto, regulación y cultura. Por integración, se están incorporando al stack multi-activo en lugar de operar como un vertical aislado. Por geografía, la expansión global está chocando con marcos regulatorios fragmentados, lo que está obligando a las plataformas a operar con configuraciones jurisdiccionales más sofisticadas.
Para LATAM, la pregunta abierta es si emergerán plataformas regionales reguladas localmente, o si la categoría operará a través de plataformas globales con licencias en otras jurisdicciones. Hay argumentos para ambos lados. La hostilidad regulatoria regional sugiere que un actor local que negocie con los reguladores desde adentro podría definir la categoría. La presión competitiva de los actores globales y la falta de marcos regulatorios listos sugiere lo contrario.
Lo más probable es un escenario intermedio: brokers regionales con licencias internacionales ofrecerán event contracts sobre benchmarks financieros a su base regional, mientras los reguladores definen marcos formales en los próximos dos a tres años. Los brokers que estén operando la categoría cuando esos marcos lleguen tendrán una ventaja sobre los que recién empiecen.
Los mercados de predicción no reemplazan al trading tradicional. Lo complementan. Son una mecánica nueva, no solo un activo nuevo. Para los brokers en LATAM, la oportunidad real no es ofrecer todo el catálogo de event contracts que existe en Kalshi o Polymarket. Es identificar el subconjunto que cabe dentro del marco regulatorio regional, integrarlo al stack multi-activo de manera limpia, y construir el engagement basado en eventos que el cliente ya está buscando en otras plataformas.
La ventana para definir cómo se ve la categoría en LATAM está abierta. No estará abierta indefinidamente.
Para profundizar en la perspectiva operativa de la integración de mercados de predicción al stack de un broker, WSE habló con Ian McAfee, cofundador y CEO de Shift Markets, sobre infraestructura, liquidez y el camino multi-activo. [Link pendiente — entrevista en proceso de publicación]