
Mario Saudino acaba de dejar STARTRADER después de cuatro años para sumarse a Blueberry como Regional Manager para América Latina. El movimiento sería rutinario en cualquier otro contexto, pero hay tres detalles que lo vuelven distinto. Saudino no se va de un broker en problemas, se va del broker que acaba de reportar el mejor trimestre de su historia. La forma en que comunicó su salida públicamente no se parece al estándar de un cambio amistoso, y termina aterrizando en un broker considerablemente más pequeño y con una estructura regulatoria distinta.
STARTRADER reportó en abril volúmenes récord de USD 3.145 billones en el primer trimestre de 2026, con un crecimiento de 340% interanual y un aumento de 280% en aperturas de cuentas. En medio de esa expansión, el responsable regional de uno de los mercados de mayor crecimiento para la industria CFD en América Latina decide salir.
El comunicado que el propio Saudino publicó en redes sociales contribuyó al ruido. Habló de un periodo de "reflexión profunda" sobre dirección profesional, valores y el tipo de entorno que quiere ayudar a construir. Mencionó que a veces moverse no se trata solo de crecer, sino de mantenerse fiel a los principios y elegir claridad y estabilidad. Cerró invitando a quien quisiera entender "la razón detrás de esta decisión repentina" a contactarlo en privado. Ese tono no es el de una transición ordenada. Es el lenguaje que se usa cuando lo que sucedió no se puede contar en un comunicado.
Blueberry, su nuevo destino, fue fundado en 2016 y está controlado por su fundador y CEO Dean Hyde, quien antes trabajó en Axi. El grupo opera dos unidades, una con licencia ASIC en Australia bajo au.blueberrymarkets.com y otra constituida en Vanuatu para clientes offshore en blueberrymarkets.com. La estructura ASIC más Vanuatu es común en brokers que quieren combinar credibilidad regulatoria con flexibilidad operativa para captar clientes en jurisdicciones donde la oferta local es restrictiva.
Para América Latina, donde el broker promedio combina un onboarding global con materiales de marketing en español y una red de IBs locales, el perfil de Blueberry encaja en una categoría conocida. Lo que cambia es quién ejecuta la estrategia comercial, qué relaciones traslada Saudino con él, y qué proyección tenía Blueberry para la región antes de incorporarlo. El antecedente de Saudino incluye TigerWit, Global Markets Group, Roar Forex e IKON Group, todos en roles regionales similares. Es un perfil construido sobre redes de partners e IBs, no sobre captación retail directa.
Esto último importa porque la economía detrás del Regional Director LATAM en la industria CFD de América Latina no se mide solo en marca. Se mide también en cuántos IBs activos genera la región, qué capital de clientes administran, qué tasa de conversión y retención producen, y cuánto de ese flujo se recupera cuando un líder regional cambia de bandera. Cuando un Regional Director cambia de broker en LATAM, una porción medible de IBs y partners suele moverse con él. No siempre, no toda, pero el patrón está documentado en cada movimiento ejecutivo de los últimos años en la región.
La pregunta para STARTRADER no es si crecerá igual sin Saudino. Va a crecer, los números globales lo respaldan. La pregunta es qué porcentaje del crecimiento de cuentas de LATAM que aporta a esos USD 3.145 billones depende de relaciones que ahora pueden migrar. Para Blueberry, la pregunta inversa. Si el modelo de negocio gira alrededor de captar IBs latinoamericanos a través de un nombre con red propia, vale la pena ver cuántas cuentas activas y cuánto volumen efectivamente llegan en los próximos dos trimestres.
Y queda la otra pregunta, la que dejó abierta el propio Saudino. Si una salida en el mejor trimestre histórico de un broker requiere un comunicado sobre principios y una invitación a hablar en privado, en algún momento alguien va a contar qué pasó. La industria en América Latina es un círculo demasiado chico para que estas cosas no terminen sabiéndose.