Regulación

Kraken obtiene cuenta en la Fed: primer banco cripto en EE.UU.

March 4, 2026
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Kraken obtiene cuenta en la Fed: primer banco cripto en EE.UU.

Durante años, las empresas de activos digitales en Estados Unidos operaron en los márgenes del sistema bancario tradicional: dependientes de bancos intermediarios para mover dólares, expuestas a los riesgos de esas relaciones y sin acceso directo a la infraestructura de pagos del país. El 4 de marzo de 2026, ese modelo cambió formalmente con un anuncio que la industria llevaba años esperando.

Kraken Financial, la unidad bancaria del exchange de criptomonedas Kraken, recibió la aprobación para operar una cuenta maestra en la Reserva Federal de Estados Unidos, el banco central del país. La noticia convierte a Kraken en la primera institución dedicada exclusivamente a activos digitales en acceder directamente a los rieles de pago del sistema financiero federal estadounidense.

¿Qué es una cuenta maestra en la Fed y por qué importa?

Una cuenta maestra en la Reserva Federal, llamada en inglés Fed master account, es el tipo de cuenta que permite a una institución financiera conectarse directamente al sistema Fedwire, la red de liquidación de pagos de alto valor que usan los bancos en Estados Unidos para transferir fondos entre sí en tiempo real.

Hasta ahora, las empresas cripto que operaban en dólares debían hacerlo a través de bancos intermediarios o corresponsales, instituciones bancarias tradicionales que actuaban como puente entre ellas y el sistema de la Fed. Eso implicaba más pasos, más costos y más dependencia de terceros que podían decidir cortar esa relación en cualquier momento, como ocurrió reiteradamente durante los años de mayor incertidumbre regulatoria para el sector cripto en EE.UU.

Con una cuenta propia en la Fed, Kraken Financial puede liquidar transferencias en dólares de forma directa, sin intermediarios.

La estructura que lo hace posible

Kraken Financial opera como una institución de depósito de propósito especial bajo la regulación del estado de Wyoming, conocida por sus siglas en inglés como SPDI, Special Purpose Depository Institution. A diferencia de un banco convencional, una SPDI opera bajo un modelo de reserva completa: mantiene activos líquidos iguales o superiores al 100% de los depósitos en moneda fiduciaria de sus clientes.

Ese modelo más conservador y más transparente en términos de respaldo, fue parte del argumento regulatorio que permitió a Wyoming desarrollar este tipo de licencia bancaria diseñada específicamente para empresas de activos digitales. La aprobación de la cuenta maestra en la Fed llegó después de más de cinco años de trabajo conjunto con autoridades federales y del estado de Wyoming.

El plan de implementación y el contexto del IPO

Kraken Financial anunció que el despliegue de las capacidades asociadas a esta cuenta será gradual, comenzando por los clientes institucionales de la plataforma. Con el tiempo, la infraestructura se integrará en la plataforma más amplia de Payward Inc., la empresa matriz que opera Kraken como grupo.

La noticia coincide con un momento significativo para la compañía: Kraken presentó recientemente ante la SEC (la comisión de valores de EE.UU.) un borrador confidencial de registro para una oferta pública inicial (IPO). Esa presentación siguió a una ronda de financiamiento de $800 millones que valoró la empresa en $20 mil millones, con participación de firmas como Citadel Securities, Jane Street y DRW Venture Capital.

La señal de fondo para la industria

Para quienes seguimos esta industria de cerca, el acceso de Kraken a una cuenta maestra de la Fed no es solo un hito operativo para la firma. Es la confirmación de que el perímetro entre las finanzas tradicionales y los activos digitales se está redibujando de manera permanente y formal, no como experimento ni concesión puntual.

Durante años, el principal argumento de los escépticos fue que el cripto no podría integrarse con la infraestructura financiera real sin perder sus características o sin que los reguladores lo bloquearan indefinidamente. Lo que acaba de ocurrir con Kraken demuestra que ambas cosas pueden coexistir: un banco regulado, con reservas completas, bajo supervisión estatal y federal, operando activos digitales y liquidando en dólares directamente en el sistema de la Reserva Federal.

El impacto práctico más inmediato lo sentirán los clientes institucionales: menores fricciones operativas, mayor velocidad en liquidaciones y una relación más directa con el sistema financiero de referencia global. Para la región latinoamericana, donde muchas instituciones y operadores siguen encontrando barreras en el movimiento de dólares a través del sistema bancario correspondiente, este tipo de infraestructura tiene implicaciones que van más allá de Kraken.

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Escrito por

Maya Solombrino

Fundadora y Directora Editorial de Wall Street en Español. Más de una década operando brokers en LATAM antes de construir el medio que los cubre.