📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 18 de August, 2026
La sesión estuvo marcada por una aversión al riesgo generalizada, impulsada por la escalada de tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, lo que provocó un repunte en los precios del petróleo y un aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro. Esta combinación generó preocupaciones inflacionarias y presionó a la baja a los mercados de renta variable, especialmente a los sectores de tecnología y crecimiento. La cautela dominó el sentimiento de los inversores, quienes se mostraron reacios a asumir riesgos en un entorno de incertidumbre macroeconómica y geopolítica.
En Europa, el índice STOXX Europe 600 cerró con una caída del 0.69% a 651.90 puntos, marcando su quinto día consecutivo de pérdidas y su mayor descenso diario desde el 23 de julio de 2026. El índice ha retrocedido un 1.30% desde su máximo histórico alcanzado el 11 de agosto de 2026. El FTSE 100 del Reino Unido también experimentó un ligero descenso del 0.3% a 10,720.30, mientras que el DAX alemán y el CAC 40 francés cayeron un 0.5%. La tensión geopolítica y el aumento de los precios del petróleo contribuyeron a enfriar el apetito por el riesgo en la región.
En Asia, el Nikkei 225 japonés sufrió una caída significativa del 2.54%, cerrando en 67,460.73 puntos, debido a la toma de ganancias en los sectores de inteligencia artificial y memoria. El KOSPI de Corea del Sur también retrocedió un 1.55% a 6,869.80 puntos. Por el contrario, el índice compuesto de Shanghái de China mostró una ligera subida del 0.19%, cerrando en 3,990.30 puntos, mientras que el Hang Seng de Hong Kong avanzó un 0.07% a 25,471.15 puntos.
Wall Street cerró a la baja, alejándose de sus máximos históricos. El S&P 500 cayó un 0.7% a 7,691.76 puntos, registrando su tercera sesión consecutiva de pérdidas modestas desde su máximo histórico del jueves. El Dow Jones Industrial Average descendió 116.38 puntos, o un 0.2%, para cerrar en 53,343.40. El Nasdaq Composite fue el más afectado, con una caída del 1.3% o 355.20 puntos, cerrando en 26,289.71, debido a la debilidad en las acciones de tecnología y semiconductores. La presión provino de la renovada escalada de riesgo entre EE. UU. e Irán, el aumento de los precios del petróleo y un nuevo incremento en los rendimientos de los bonos a largo plazo.
El precio del oro experimentó un descenso significativo, cayendo 35.35 dólares por onza troy de 24 quilates, para situarse en 4,390.45 dólares por onza. Esta caída del 0.80% respecto al día anterior se atribuye a los mayores rendimientos de los bonos del Tesoro y al aumento de los precios del petróleo, factores que restan atractivo al metal precioso al no ofrecer rendimiento. A pesar de este retroceso, el oro se mantiene cerca de la barrera de los 4,500 dólares, una zona de resistencia clave que ha sido probada varias veces sin una ruptura clara.
El petróleo crudo WTI subió un 0.49% a 84.92 USD/Bbl, mientras que el Brent aumentó un 0.2% a 91.04 dólares por barril. Este incremento se debe a las crecientes tensiones en el Medio Oriente, particularmente entre Estados Unidos e Irán, y las preocupaciones sobre el suministro global. La expiración del memorándum de entendimiento entre Washington y Teherán en junio sugiere que el shock energético podría persistir.
El Índice del Dólar (DXY) se negoció alrededor de 99.6, mostrando un ligero aumento del 0.02% desde la sesión anterior, situándose en 99.6596. A pesar de este repunte, el dólar se mantiene cerca de mínimos de dos meses, ya que los operadores han reducido las expectativas de un aumento de la tasa de interés de la Reserva Federal este año, tras una serie de datos económicos estadounidenses débiles. Sin embargo, los precios más altos de la energía y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años podrían reavivar las expectativas de una subida de tasas en septiembre.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años de EE. UU. subieron por tercera sesión consecutiva, alcanzando el 4.744%, acercándose a su nivel más alto desde principios de 2025. El rendimiento del bono a 30 años también aumentó a 5.323%, su nivel más alto desde 2007. Este aumento en los rendimientos se atribuye a la ansiedad por el conflicto entre EE. UU. e Irán, las preocupaciones inflacionarias y una venta masiva global de bonos.
En cuanto a los datos económicos del día, los inicios de viviendas en EE. UU. cayeron un 12.4% en julio a una tasa anualizada de 1.239 millones, con descensos tanto en viviendas unifamiliares como multifamiliares. Sin embargo, los permisos de construcción aumentaron un 5.0% a una tasa de 1.443 millones en julio. La producción industrial de EE. UU. en julio se enfrió en una décima de punto porcentual al 0.2%, por debajo de las expectativas de los economistas, en parte debido a una disminución en la producción de bienes de consumo.
🔼 **Top Sector:** El sector de Energía mostró un rendimiento superior, beneficiándose directamente del aumento en los precios del petróleo crudo. Las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente y las preocupaciones sobre el suministro global impulsaron los precios del WTI y Brent, lo que se tradujo en ganancias para las empresas energéticas.
🔽 **Bottom Sector:** El sector de Tecnología, particularmente las acciones de semiconductores y las relacionadas con la inteligencia artificial, fue el de peor desempeño. Empresas como Micron Technology, SanDisk, Western Digital y Advanced Micro Devices experimentaron caídas significativas. La preocupación por la sobrevaloración de estas acciones tras el frenesí de la IA, el aumento de los rendimientos de los bonos y las tensiones en el Medio Oriente contribuyeron a la toma de ganancias y la presión a la baja.
El SPY, que replica el S&P 500, cerró a la baja, con el índice S&P 500 en 7,691.76 puntos. La lectura técnica sugiere que el mercado se encuentra en un estado de "balance" o consolidación, con un rango de negociación definido. Las zonas clave de resistencia se sitúan alrededor de los 7,786 (Gamma Flip) y 7,851 (Delta Flip), con una resistencia diaria en 7,834. Los niveles de soporte relevantes se encuentran en 7,720 (Resistencia de Rango Semanal) y 7,696 (Soporte de Rango Diario), con un soporte clave en 7,660/50 (Zona Semanal Bull/Bear). Un put/call ratio de 1.28 indica un sentimiento bajista, ya que un ratio superior a 1.0 generalmente se considera bajista.
El entorno actual es claramente "Risk-off". La confluencia de factores como la escalada de tensiones geopolíticas entre EE. UU. e Irán, el consiguiente aumento en los precios del petróleo, y el repunte en los rendimientos de los bonos del Tesoro, ha generado una aversión al riesgo significativa en los mercados globales. Las preocupaciones inflacionarias se han intensificado, lo que, junto con la incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal, ha llevado a los inversores a buscar activos más seguros y a reducir su exposición a la renta variable, especialmente en sectores de alto crecimiento como la tecnología. La debilidad en los datos de inicios de viviendas en EE. UU. también contribuye a la cautela general, a pesar del aumento en los permisos de construcción.