📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 10 de August, 2026
La sesión estuvo marcada por una consolidación generalizada en los mercados de renta variable, con Wall Street mostrando un comportamiento mixto tras el fuerte rally de la semana anterior. La narrativa principal giró en torno a la digestión de los datos de empleo de EE. UU. más débiles de lo esperado, que han moderado las expectativas de subidas de tipos de la Reserva Federal, y la persistente incertidumbre geopolítica en Oriente Medio, que impulsó los precios del petróleo. Los inversores se mantienen a la espera de los datos de inflación de EE. UU. que se publicarán esta semana, los cuales serán cruciales para la dirección futura de la política monetaria.
En Europa, el índice paneuropeo STOXX 600 se mantuvo cerca de sus máximos históricos, cerrando con pocos cambios en 660.45 puntos, aunque llegó a subir un 0.3% a un nuevo récord. El sector energético lideró las ganancias con un aumento del 1.3%, impulsado por el alza de los precios del petróleo. Los sectores de recursos básicos y tecnología también mostraron avances, con un 0.9% y 0.3% respectivamente. Sin embargo, el sector de telecomunicaciones fue el de peor desempeño, cayendo un 2.1%. En Asia, el Nikkei 225 de Japón lideró los avances, subiendo un 2.1% a 66,970.22 puntos, alcanzando su cierre más alto en casi cuatro semanas. Este repunte fue impulsado por las acciones relacionadas con la inteligencia artificial y los semiconductores, como Tokyo Electron y Advantest, que subieron un 4.1% y 6.4% respectivamente. El índice Shanghai Composite de China también cerró al alza, con una ganancia del 0.67% para situarse en 3,966.59 puntos.
Wall Street experimentó una sesión de consolidación. El S&P 500 cerró con una ligera caída del 0.1% después de fluctuar entre pequeñas ganancias y pérdidas, manteniéndose cerca de su récord establecido el viernes. El índice había alcanzado un nuevo máximo histórico, superando los 7,700 puntos la semana pasada, y hoy se negoció cerca de los 7,771 puntos. El Dow Jones Industrial Average retrocedió 0.1% o 60.95 puntos, cerrando en 53,975.98. Por su parte, el Nasdaq Composite perdió un 0.3%.
El oro mantuvo su fortaleza, cotizando cerca de los $4,345 por onza, impulsado por los datos de empleo de EE. UU. más débiles de lo esperado, que redujeron las expectativas de subidas de tipos. El metal precioso se mantuvo por encima de los $4,300 por onza por primera vez desde junio, tras un aumento de casi el 7% la semana pasada. El precio del oro al contado se situó en aproximadamente $4,329.20 por onza, con una ligera baja del 0.28% en la sesión. El petróleo crudo WTI se encontró con resistencia cerca de los $78.70 por barril, aunque los precios del crudo subieron más del 1% en la jornada, con el Brent cotizando alrededor de $84.79 por barril y el WTI en $79.29 por barril. Este repunte se debió a la renovada incertidumbre sobre el Estrecho de Ormuz y las negociaciones entre EE. UU. e Irán. El Dólar Index (DXY) subió a 99.8202, un 0.28% más que en la sesión anterior, aunque se ha debilitado un 1.40% en el último mes.
El rendimiento del Bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años subió 0.05 puntos porcentuales, situándose en 4.70%. Este incremento se produce en un contexto de expectativa por los próximos datos de inflación. Los datos económicos del día incluyeron el informe de empleo de julio, que mostró una inesperada pérdida de 23,000 puestos de trabajo en EE. UU., muy por debajo de las estimaciones de 80,000 adiciones. A pesar de la pérdida de empleos, la tasa de desempleo bajó a 4.1% desde 4.2% en junio, debido a una disminución en la tasa de participación laboral. El Índice de Gerentes de Compras (ISM) Manufacturero de julio registró un 55.6%, un aumento de 2.3 puntos porcentuales desde junio, marcando la séptima lectura consecutiva por encima del umbral de 50% que indica expansión.
🔼 **Top Sector/Acción:** El sector energético fue el de mejor desempeño en Europa, subiendo un 1.3%, impulsado por el aumento de los precios del petróleo debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. En cuanto a acciones individuales, Recruit Holdings en Japón saltó un 22.79% tras revisar al alza sus previsiones anuales, superando las expectativas del mercado.
🔽 **Bottom Sector/Acción:** El sector de telecomunicaciones fue el de peor desempeño en Europa, cayendo un 2.1%, con Deutsche Telekom y Vodafone registrando descensos del 3.2% y 3.1% respectivamente. En el mercado estadounidense, Home Depot cayó un 2% debido a las tendencias de confianza del consumidor y señales macroeconómicas poco claras.
El SPY, que replica el S&P 500, se encuentra en una fase de consolidación tras alcanzar un nuevo máximo histórico el viernes. El índice se mantiene por encima de su cierre récord de 7,757.64. Las medias móviles de 50 y 200 períodos están convergiendo, con la media de 50 períodos en 7,738.02 y la de 200 períodos en 7,758.73, lo que podría indicar un "golden cross" si la tendencia alcista se mantiene. El Índice de Fuerza Relativa (RSI 14) se sitúa en 62.45, fuera del territorio de sobreventa y con espacio para un mayor avance sin estar excesivamente estirado. Los niveles de resistencia clave se encuentran cerca de los 7,790 puntos, mientras que los soportes inmediatos se ubican alrededor de los 7,708-7,720 puntos.
El entorno actual se inclina hacia un "Risk-on" cauteloso. La moderación en las expectativas de subidas de tipos de la Fed, impulsada por los datos de empleo más débiles, ha proporcionado un respiro a los mercados de renta variable, permitiendo que los índices estadounidenses mantengan sus máximos históricos. Sin embargo, la persistente incertidumbre geopolítica en Oriente Medio, que mantiene elevados los precios del petróleo, y la inminente publicación de los datos de inflación de EE. UU. esta semana, introducen elementos de cautela. Los inversores están evaluando si la desaceleración del mercado laboral es suficiente para que la Fed pause su ciclo de endurecimiento, mientras que la inflación sigue siendo una preocupación latente. La fuerte temporada de ganancias corporativas, con un crecimiento de beneficios cercano al 50% para el S&P 500 en el segundo trimestre, también contribuye a un sentimiento de riesgo, aunque selectivo.