📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 31 de July, 2026
La sesión del 31 de julio de 2026 estuvo marcada por un notable rebote en los mercados de renta variable, especialmente en el sector tecnológico, tras una jornada previa de ventas masivas. La confianza de los inversores se vio impulsada por resultados corporativos sólidos, particularmente de empresas de gran capitalización tecnológica, que disiparon algunas preocupaciones sobre el gasto en inteligencia artificial. A pesar de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la persistencia de la inflación, el apetito por el riesgo resurgió, llevando a los índices a cerrar con ganancias significativas.
En Europa, el índice pan-europeo STOXX 600 alcanzó un máximo histórico, subiendo un 0.9% a 655.2 puntos, encaminándose a su cuarto mes consecutivo de ganancias. El sector tecnológico lideró el avance con un incremento del 2.2%, siguiendo la estela de sus homólogos asiáticos, con empresas como Soitec (+7.2%), Infineon Technologies (+7%) y ASML (+3.5%) registrando fuertes subidas. Los valores mineros también contribuyeron positivamente, con un aumento del 1.9% impulsado por los precios del cobre.
En Asia, los mercados también experimentaron un fuerte repunte. El Nikkei 225 de Japón subió un 4.03% para cerrar en 64,362.02 puntos, recuperando parte de las pérdidas recientes y siendo el mercado principal con mejor rendimiento del día. Este avance fue impulsado por el sector de semiconductores y acciones relacionadas con la inteligencia artificial. El índice Shanghai Composite de China cerró con un alza del 0.72% a 3,832.26 puntos, mientras que el Shenzhen Component Index subió un 2.21% a 13,578.93 puntos.
Wall Street cerró la jornada con ganancias considerables, recuperándose de la fuerte liquidación de la sesión anterior. El S&P 500 avanzó un 1.7% para finalizar en 7,437.63 puntos. El Nasdaq Composite, de fuerte componente tecnológico, lideró las subidas con un incremento del 2.8% para cerrar en 25,122.18 puntos. El Dow Jones Industrial Average subió un 1.2%, o 613.92 puntos, para cerrar en 52,208.06 puntos, tras haber cedido más de 11,000 puntos en la sesión previa. Los sectores de tecnología y consumo discrecional fueron los de mayor avance.
El oro experimentó una caída significativa, con el precio spot internacional cotizando alrededor de $4,055.41 por onza troy, un descenso del 1.1% en el día. Los futuros de oro en el COMEX también cayeron un 1.2%. Esta presión a la baja se atribuye al fortalecimiento del dólar estadounidense, que encarece el metal para los tenedores de otras divisas, y a la evaluación de los inversores sobre las perspectivas de tipos de interés de la Reserva Federal. A pesar de la caída diaria, el oro se encamina a registrar su primera ganancia mensual en cinco meses, con un aumento de aproximadamente el 1.7% en julio.
El petróleo WTI subió por encima de los $84 por barril, impulsado por las tensiones geopolíticas y la escasez de inventarios en EE. UU. El crudo WTI para entrega en septiembre subió $1.27 a $84.86 por barril. Los precios se vieron afectados por el plazo acortado del presidente Trump para Rusia y las expectativas de que la OPEP+ apruebe nuevos aumentos de producción. A pesar de un posible aumento de la producción de la OPEP+, las interrupciones en el Estrecho de Ormuz y las posibles sanciones de EE. UU. a las exportaciones rusas mantienen los precios elevados.
El Dólar (DXY) experimentó un ligero repunte, con el índice DXY subiendo a 99.9523, un 0.09% más que en la sesión anterior. Sin embargo, el índice se mantiene cerca de sus niveles más bajos en seis semanas y está en camino de cerrar julio en territorio negativo, habiéndose debilitado un 1.42% en el último mes. La intervención sospechada de Japón en el mercado de divisas y la posibilidad de una acción directa de EE. UU. han mantenido al dólar bajo presión.
El rendimiento del Bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años subió al 4.72% el 31 de julio de 2026, lo que representa un aumento de 0.05 puntos porcentuales respecto a la sesión anterior. En el último mes, el rendimiento ha subido 0.24 puntos y está 0.50 puntos más alto que hace un año. Este aumento en los rendimientos se produce en un contexto donde la Reserva Federal mantuvo las tasas de interés sin cambios, pero con tres disidentes a favor de un aumento, lo que sugiere una postura hawkish persistente. Los datos económicos del día incluyeron el Índice de Costo del Empleo (ECI) para el segundo trimestre, que subió un 0.9% frente a un consenso del 0.8%, y el Índice de Gerentes de Compras (PMI) de Chicago, que se situó en 57.6 frente a un 56 esperado. La confianza del consumidor de la Universidad de Michigan también superó las expectativas, llegando a 55.2 frente a un consenso de 54.
🔼 **Top Sector:** El sector de Tecnología de la Información (Information Technology Select Sector SPDR - XLK) fue el de mejor rendimiento, con una ganancia del 5.2%. Este repunte se debe a los sólidos resultados de empresas tecnológicas de gran capitalización y al renovado optimismo sobre las inversiones en inteligencia artificial, que impulsaron las acciones de semiconductores a nivel global.
🔽 **Bottom Sector/Acción:** Aunque no se especifica un sector "bottom" general, Apple (AAPL) fue una de las acciones con peor rendimiento dentro del Dow Jones, cayendo un 7.2%. Esto se debió a que sus ingresos por servicios y en China no cumplieron con las expectativas, a pesar de un aumento del 22% en las ventas de iPhone.
El SPY, que replica el S&P 500, mostró un fuerte rebote en la sesión, recuperando gran parte de las pérdidas previas. La zona clave de soporte inmediato se establece en el nivel de 7,316.15, el cierre de la sesión anterior a la fuerte caída. La resistencia más relevante se encuentra en los máximos recientes de julio, alrededor de 7,437.63 puntos, que el índice superó al cierre. Un movimiento sostenido por encima de este nivel podría indicar una continuación del impulso alcista. Por debajo, el soporte psicológico de 7,300 y la media móvil exponencial de 50 días serían los siguientes niveles a observar en caso de un retroceso.
El entorno general del mercado se inclina hacia un "Risk-on" táctico. A pesar de las persistentes preocupaciones sobre la inflación, las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la incertidumbre en torno a la política de la Reserva Federal, la fuerte recuperación en el sector tecnológico y los resultados corporativos positivos han inyectado confianza en los inversores. El apetito por el riesgo se ha visto impulsado por la creencia de que las inversiones en inteligencia artificial están comenzando a generar retornos, como lo demuestran los sólidos informes de ganancias de algunas empresas clave. Sin embargo, la volatilidad sigue siendo una característica del mercado, con movimientos bruscos en respuesta a noticias específicas, lo que sugiere que los inversores están dispuestos a asumir riesgos pero permanecen atentos a cualquier cambio en el panorama macroeconómico o geopolítico.