📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 28 de July, 2026
La sesión estuvo marcada por una notable divergencia entre los principales índices de Wall Street. Mientras el Dow Jones experimentó un repunte significativo impulsado por resultados corporativos sólidos y la caída de los precios del petróleo, el Nasdaq Composite se mantuvo relativamente plano, afectado por una fuerte venta en el sector de semiconductores y acciones relacionadas con la inteligencia artificial. La de-escalada de tensiones geopolíticas en el Medio Oriente y la expectativa de la decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés fueron factores psicológicos dominantes.
En Europa, el índice paneuropeo STOXX 600 registró un avance del 0.3% a 646.75 puntos, extendiendo su racha alcista por tercera jornada consecutiva. Este desempeño fue impulsado principalmente por el buen rendimiento de las acciones de consumo, tras resultados corporativos robustos de empresas como Unilever, que saltó un 6% tras superar las estimaciones de crecimiento de ventas del segundo trimestre. Mercedes-Benz también contribuyó positivamente con un aumento del 3% tras reportar un incremento del 22% en su beneficio operativo trimestral. Sin embargo, el sector bancario y tecnológico experimentaron descensos que limitaron las ganancias generales.
En Asia, la jornada fue predominantemente negativa. El Nikkei 225 de Japón sufrió una caída del 3.91%, o 2,538.19 puntos, cerrando en 62,364.92, su nivel más bajo desde mayo de este año. Esta drástica caída se atribuyó a una liquidación generalizada en el sector de semiconductores, exacerbada por informes de avances en la producción de chips en China utilizando máquinas DUV, lo que generó preocupaciones sobre la competencia. Empresas como Samsung Electronics y Kioxia experimentaron caídas de dos dígitos. El índice compuesto de Shanghái (Shanghai Composite Index) también cerró a la baja, disminuyendo un 1.16% hasta los 3,813.31 puntos. El índice de componentes de Shenzhen (Shenzhen Component Index) cayó un 4.52% a 13,509.68 puntos.
Wall Street cerró con un comportamiento mixto. El S&P 500 avanzó un 0.13% a 7,430.73 puntos, impulsado por el buen desempeño de sectores como el de salud y bienes de consumo básico, que subieron más del 2% cada uno. El Dow Jones Industrial Average fue el de mejor rendimiento, escalando un 1.03% para cerrar en 52,747.32 puntos, marcando su cuarto cierre más alto en la historia y su mayor ganancia porcentual en un día desde el 2 de julio de 2026. Este repunte se vio favorecido por sólidos resultados corporativos de empresas como Coca-Cola y Boeing, que subieron 4.5% y 4.9% respectivamente. En contraste, el Nasdaq Composite retrocedió un 0.21% a 24,880.21 puntos, presionado por la caída de las acciones de semiconductores y tecnología.
El oro experimentó una presión a la baja, cotizando a $4,029 por onza, con una disminución del 1.17% en el día. El metal precioso se vio afectado por un dólar más fuerte y las crecientes expectativas de una postura más agresiva por parte de la Reserva Federal, a pesar de una disminución en los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. La de-escalada de las tensiones entre EE. UU. e Irán también redujo su atractivo como activo de refugio seguro.
Los precios del petróleo cayeron significativamente. El crudo WTI para entrega en septiembre se estableció en $79.26 por barril, una disminución del 4.1%, alcanzando un mínimo de dos semanas. El Brent también retrocedió, cerrando en $84.09 por barril, una caída del 4.8%. Esta caída se produjo en medio de un optimismo cauteloso sobre una posible resolución del conflicto entre EE. UU. e Irán, lo que redujo la prima de riesgo geopolítico.
El Dólar (DXY) se fortaleció, con el índice DXY cayendo a 101.4170, un 0.12% menos que la sesión anterior, pero manteniéndose cerca de un máximo de un mes. El índice ha ganado un 0.31% en el último mes y un 2.56% en los últimos 12 meses. Un dólar más fuerte tiende a encarecer las materias primas para los compradores con otras divisas, lo que contribuyó a la presión sobre el oro.
En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años disminuyó por tercera sesión consecutiva, situándose en 4.61%. Esta caída de 0.05 puntos porcentuales respecto a la sesión anterior se atribuye a la disminución de los precios del petróleo, lo que impulsó la demanda de bonos gubernamentales. Los inversores también están atentos a la reunión de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal, que comenzó hoy, con la expectativa general de que la Fed mantenga las tasas de interés sin cambios en su decisión de mañana.
En cuanto a los datos económicos del día, el Índice de Confianza del Consumidor de The Conference Board cayó a 90.8 en julio, desde 92.2 en junio, debido a una disminución en la evaluación de la situación actual. Los datos de pedidos de bienes duraderos en EE. UU. publicados el lunes mostraron un aumento del 0.3% frente a una estimación del 1.8%, aunque los pedidos de bienes de capital duraderos subyacentes aumentaron un 0.9% el mes pasado. La actividad manufacturera de la Fed de Dallas en julio se situó en 1.3, por debajo de la estimación de 2.
🔼 **Top Sector/Acción:** El sector de bienes de consumo básico y el de salud fueron los de mejor rendimiento en el S&P 500, ambos subiendo más del 2%. Dentro de este contexto, Coca-Cola (KO) se destacó como una de las acciones con mejor desempeño, subiendo un 4.5% después de que la compañía de bebidas elevara sus pronósticos anuales de ingresos y ganancias. Boeing (BA) también tuvo un día fuerte, saltando un 4.9% tras generar un flujo de caja libre positivo, lo que indica un impulso en sus planes de recuperación.
🔽 **Bottom Sector/Acción:** El sector de semiconductores fue el de peor desempeño, con el índice PHLX de semiconductores cayendo un 4.3%. Esto se debió a una liquidación global en el sector, con empresas como Micron Technology (MU) cayendo casi un 10%, Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSM) disminuyendo un 3.5%, Broadcom (AVGO) un 1.7% y Nvidia (NVDA) un 1.1%. Esta caída fue impulsada por la preocupación sobre la competencia de China en la producción de chips y las dudas sobre el retorno de la inversión en inteligencia artificial.
El SPY, ETF que replica el S&P 500, mostró una sesión de consolidación con una ligera tendencia alcista, a pesar de la volatilidad sectorial. La zona clave de soporte inmediato se sitúa alrededor de los 7,400 puntos, donde el índice encontró compradores tras las presiones iniciales. La resistencia más relevante se encuentra en los 7,450-7,460 puntos, un nivel que ha actuado como techo en intentos previos de ruptura. Una superación sostenida de esta resistencia podría abrir el camino hacia nuevos máximos históricos, mientras que una ruptura por debajo del soporte de 7,400 podría indicar una corrección más profunda, con el siguiente nivel de soporte en la media móvil de 50 días, actualmente cerca de los 7,350 puntos.
El entorno general del mercado se inclina hacia un "Risk-on" selectivo. La de-escalada de las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, que ha provocado una caída en los precios del petróleo, ha aliviado las preocupaciones inflacionarias y ha proporcionado un respiro a los mercados. Además, los sólidos resultados corporativos en sectores tradicionales y la resiliencia del mercado laboral en EE. UU. están generando confianza en la economía subyacente. Sin embargo, la fuerte liquidación en el sector tecnológico, particularmente en semiconductores y acciones de IA, introduce un elemento de cautela. Los inversores están reevaluando las valoraciones en este segmento, lo que sugiere una posible rotación de capital hacia sectores más defensivos o de valor. La inminente decisión de la Fed sobre las tasas de interés añade una capa de incertidumbre, aunque la expectativa de una pausa en las subidas de tipos contribuye a un sentimiento general de alivio.