📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 22 de July, 2026
La sesión estuvo marcada por una dicotomía persistente: el optimismo en el sector tecnológico y energético, impulsado por el continuo interés en la inteligencia artificial y el alza de los precios del petróleo, se contrapuso a las crecientes preocupaciones geopolíticas en Oriente Medio y las nuevas tarifas comerciales. A pesar de la retórica bélica y las tensiones inflacionarias derivadas del crudo, los principales índices de Wall Street lograron cerrar en terreno positivo, liderados por el Nasdaq. La resiliencia de las ganancias corporativas y las perspectivas optimistas de varias empresas también contribuyeron a mantener el sentimiento inversor.
En Europa, el índice pan-europeo STOXX 600 experimentó un ligero avance del 0.6%, cerrando en 647.07 puntos, su nivel más alto en dos semanas. Este movimiento fue impulsado principalmente por el sector energético, que se benefició del aumento de los precios del crudo, y por las acciones de defensa. Empresas como Airbus y Santander registraron ganancias significativas tras anuncios corporativos positivos. La inflación británica, por su parte, se enfrió más de lo esperado en junio, lo que podría ofrecer cierto alivio a la política monetaria.
En Asia, los mercados mostraron un comportamiento mixto. El Nikkei 225 japonés cerró con una ligera caída del 0.18% a 66115.60 puntos, mientras que el TOPIX subió un 0.45% a 4033.13 puntos. En China, el índice Shanghai Composite avanzó un 0.07% para cerrar en 3,867.03 puntos, aunque el Shenzhen Component Index retrocedió un 1.42% a 14,061.44 puntos. El volumen combinado de acciones en estos dos índices disminuyó respecto al día anterior. Las acciones relacionadas con metales preciosos y medicina estética lideraron las ganancias en China, mientras que las de robótica y juegos fueron las de peor desempeño.
Wall Street cerró la jornada con ganancias, aunque modestas, en sus principales índices. El S&P 500 subió 0.9%, o 65.92 puntos, para cerrar en 7,509.20. El Nasdaq Composite, de fuerte componente tecnológico, lideró las alzas con un incremento del 1.3%, o 329.13 puntos, finalizando en 25,837.21. El Dow Jones Industrial Average también registró un avance del 0.7%, o 385.38 puntos, cerrando en 52,224.64. El sentimiento de los inversores se vio impulsado por las ganancias en las acciones de semiconductores y el sector tecnológico en general, a pesar de la escalada de tensiones en Oriente Medio y los nuevos aranceles.
El oro experimentó un aumento significativo, con el precio por onza de 24K alcanzando los 4,115.73 USD, lo que representa un incremento de 0.86% respecto al día anterior. Este repunte se atribuye a factores estructurales como las compras récord de los bancos centrales, la persistente inflación global y la "escasez" en la producción minera. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio también contribuyeron a su atractivo como activo refugio.
El petróleo WTI (West Texas Intermediate) subió por encima de los 86 dólares por barril, llegando a 87.03 USD/Bbl, un aumento del 3.19% respecto al día anterior. Los precios del crudo Brent también superaron los 91 dólares por barril, alcanzando máximos de seis semanas. Este incremento se debe a la preocupación por las interrupciones en el suministro tras las amenazas de los hutíes de Yemen en el Mar Rojo y los ataques a la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio en el Mar Negro. El aumento de los precios del petróleo reavivó las preocupaciones inflacionarias.
El Dólar (DXY) mostró una ligera depreciación, con el índice DXY en 101.11, una caída del 0.05% en la jornada. A pesar de esta leve baja diaria, el DXY ha mostrado una correlación positiva con la fijación de precios de la Reserva Federal a un año, lo que sugiere una expectativa de endurecimiento monetario.
El rendimiento del Bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años aumentó a 4.67%, un incremento de 0.04 puntos porcentuales respecto a la sesión anterior. Este es el rendimiento más alto desde mayo de 2026 y refleja las preocupaciones sobre la inflación y las expectativas de la política de la Reserva Federal. El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro tiende a presionar al alza las tasas hipotecarias.
En cuanto a los datos económicos del día, no hubo publicaciones macroeconómicas importantes que impulsaran la sesión. Sin embargo, el mercado sigue atento a los informes de ganancias corporativas, especialmente de las grandes empresas tecnológicas, y a la evolución de los datos de inflación.
🔼 **Top Sector:** El sector de Energía fue uno de los de mejor desempeño, impulsado por el alza en los precios del petróleo debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. Las acciones de refinación y comercialización de petróleo y gas mostraron una fortaleza notable.
🔽 **Bottom Sector:** El sector de Tecnología y Servicios de Comunicación experimentó cierta presión a la baja durante la jornada, a pesar de que las acciones de semiconductores mostraron ganancias. Esto se debió en parte a la preocupación por las elevadas valoraciones y el nivel de endeudamiento para financiar proyectos de inteligencia artificial.
El SPY, que replica el S&P 500, ha mostrado una correlación del 97% con el mercado alcista de mediados de los años 90 desde sus mínimos de 2022. Actualmente, el S&P 500 se encuentra cerca de sus máximos históricos. Las zonas clave a observar para el SPY incluyen el soporte en los 7,485.85 y la resistencia en los 7,525.94. Un cierre por encima de los 7,509.20 podría indicar una continuación del impulso alcista, mientras que una ruptura por debajo de los niveles de soporte podría señalar una corrección.
El entorno actual se inclina hacia un "Risk-on" selectivo. Aunque las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el aumento de los precios del petróleo generan preocupaciones inflacionarias y volatilidad, el mercado sigue mostrando una fuerte confianza en el crecimiento impulsado por la tecnología y las ganancias corporativas. La resiliencia del sector tecnológico, especialmente en semiconductores y la narrativa de la inteligencia artificial, continúa atrayendo capital. Sin embargo, la subida de los rendimientos de los bonos del Tesoro y la posibilidad de una política monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal, si la inflación persiste, introducen un elemento de cautela. Los inversores están evaluando cuidadosamente si las ganancias pueden justificar las elevadas valoraciones actuales, especialmente en el sector tecnológico.