📝 DIARIO DE POST-MERCADO — 17 de July, 2026
La sesión estuvo marcada por una aversión al riesgo generalizada, impulsada principalmente por una profunda liquidación en el sector de semiconductores y tecnología a nivel global. Las preocupaciones sobre si las inversiones en inteligencia artificial justificarán las altas valoraciones actuales provocaron una rotación de capital, mientras que las crecientes tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, que impulsaron los precios del petróleo, reavivaron los temores inflacionarios y la posibilidad de tasas de interés más altas por más tiempo.
En Europa, el Stoxx 600 experimentó un descenso del 0.34% hoy, aunque logró cerrar la semana con un ligero avance del 0.07% a 641.53 puntos. El DAX alemán cayó un 0.3%, mientras que el FTSE 100 del Reino Unido subió un 0.5%, beneficiándose de su menor exposición al sector tecnológico. La caída en el sector tecnológico europeo fue notable, con ASML e Infineon Technologies bajando alrededor del 4%. En Asia, la situación fue más drástica: el Nikkei 225 de Japón se desplomó un 4.03% para cerrar en 64,141.12 puntos, entrando en territorio de corrección al situarse un 11.4% por debajo de su máximo de cierre del 25 de junio. La liquidación en Japón fue liderada por acciones de fabricantes de chips y equipos de memoria, como Kioxia (-16.10%) y Sumco (-15.17%). El Shanghai Composite de China también cerró con una caída significativa del 3.05% a 3,764.15 puntos, mientras que el Hang Seng de Hong Kong retrocedió un 1.78%.
Wall Street cerró la jornada en terreno negativo, con una marcada debilidad en los valores tecnológicos. El S&P 500 cayó un 1% para situarse en 7,475.69 puntos, registrando su primera semana de pérdidas en las últimas tres. El Nasdaq Composite, fuertemente ponderado en tecnología, sufrió una caída del 1.4% hasta los 25,520.24 puntos. Por su parte, el Dow Jones Industrial Average descendió un 0.8%, cerrando en 52,146.42 puntos. La venta masiva de acciones de empresas de chips, con Nvidia como uno de los principales lastres, fue un factor determinante en el rendimiento negativo de los índices.
El precio del oro experimentó una caída, cotizando cerca de los $3,993.6 por onza, aunque mostró una ligera recuperación durante la tarde. A pesar de este rebote, el metal precioso se encamina a su mayor caída semanal en seis semanas. Las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, particularmente entre Estados Unidos e Irán, impulsaron los precios del petróleo. El crudo WTI subió un 3.77% para cerrar en $81.93 por barril, mientras que el Brent crude aumentó un 4% en medio de las preocupaciones sobre interrupciones en el suministro de energía. El Dólar (DXY) se mantuvo relativamente estable en torno a 100.70, cediendo parte de sus ganancias iniciales. Aunque datos mixtos de EE. UU. limitaron su impulso, el índice se mantuvo por encima de su promedio móvil simple de 20 períodos, lo que sugiere un sesgo neutral a suavemente bajista en el corto plazo.
En el mercado de renta fija, el rendimiento del Bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años disminuyó a 4.525%, una caída de 5.6 puntos básicos desde el 4.581% anterior. Este descenso en los rendimientos de los bonos se interpretó como una señal de cautela en el mercado y una posible presión a la baja sobre las tasas hipotecarias. Los datos económicos del día mostraron un panorama mixto en Estados Unidos. Los inicios de construcción de viviendas (Housing Starts) aumentaron a una tasa anualizada de 1.43 millones en junio, superando las expectativas. Sin embargo, los permisos de construcción (Building Permits) y la producción industrial (Industrial Production) no alcanzaron las previsiones, con un aumento de solo 0.1% en la producción industrial. El índice preliminar de Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan mejoró a 54.4 en julio, superando las expectativas.
El sector con mejor desempeño del día fue el de Energía, con un avance del 1.16%. Este repunte se atribuye directamente al aumento del 4% en el precio del crudo Brent, impulsado por las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán. Empresas como Valero Energy (+3.12%), Diamondback Energy (+2.89%) y Phillips 66 (+2.75%) lideraron las ganancias dentro del sector. En contraste, el sector de Servicios de Comunicación fue el de peor desempeño, con una caída del 2.38%. Netflix (-7.36%) fue la acción con el peor rendimiento dentro de este grupo, después de que sus resultados del segundo trimestre no fueran bien recibidos por los inversores. Otras acciones notables a la baja incluyeron a Paramount Skydance (-4.32%) y Meta Platforms (-2.79%).
El SPY, ETF que replica el S&P 500, cerró la sesión en territorio negativo, confirmando una tendencia de aversión al riesgo. Las zonas clave a observar son el soporte inmediato en el rango de los 7,450-7,470 puntos, que coincide con el cierre de hoy y representa un nivel psicológico importante. Una ruptura por debajo de este nivel podría llevar al índice hacia el siguiente soporte significativo en los 7,380-7,400 puntos, donde se encuentra un área de consolidación previa. En cuanto a las resistencias, el nivel de 7,530-7,550 puntos se presenta como la primera barrera a superar, coincidiendo con el cierre de ayer y un punto de inflexión reciente. Una superación sostenida de este nivel podría indicar un intento de recuperación, con la siguiente resistencia en los 7,600 puntos, un nivel que ha actuado como techo en sesiones anteriores. La volatilidad (VIX) se elevó a un máximo de nueve días por encima de 19, lo que sugiere un aumento en la incertidumbre del mercado.
El entorno actual es claramente "Risk-off". La profunda liquidación en el sector tecnológico, especialmente en semiconductores y acciones relacionadas con la inteligencia artificial, indica una reevaluación de las valoraciones y una toma de beneficios por parte de los inversores. Las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, que han elevado los precios del petróleo y reavivado las preocupaciones inflacionarias, añaden una capa adicional de incertidumbre, sugiriendo que las tasas de interés podrían permanecer elevadas por más tiempo. Este escenario fomenta la huida hacia activos de refugio y la reducción de la exposición a activos de mayor riesgo.